La bebida popular de verano contiene altos niveles de oxalato, una sustancia química que produce la formación de cristales pequeños hechos de sales y minerales en la orina. A pesar de que estos cristales son generalmente inofensivos, investigadores advirtieron a través de un nuevo estudio que pueden crecer lo suficiente como para quedar atrapados en los pequeños conductos que drenan la orina desde el riñón hasta la vejiga.

Estar deshidratado es la causa más común de cálculos renales, señalaron los científicos. Beber té helado, sin embargo, puede aumentar el riesgo. Dado que en el verano se deben beber más líquidos, muchas personas optan por beber té helado, ya que es bajo en calorías y tiene mejor sabor que el agua. Este podría ser el detonante de la aparición de cálculos en los riñones.

Para reducir el riesgo de cálculos renales, los investigadores aconsejan a las personas mantenerse hidratadas. Aunque el agua potable es mejor, señalaron que la limonada es otra buena opción. Los limones son altos en citratos, los cuales inhiben el crecimiento de los cálculos renales.

Los autores del estudio también recomiendan que las personas con riesgo de cálculos renales deben tomar las siguientes medidas: evitar los alimentos con altos niveles de oxalatos, como las espinacas, chocolate, ruibarbo y nueces, reducir el consumo de sal, comer menos carne y obtener suficiente calcio, lo que reduce la cantidad de oxalato absorbido por el cuerpo.

Aunque el té caliente también contiene oxalatos, los investigadores notaron que es difícil beber lo suficiente para causar cálculos renales.

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