En todo momento, el organismo presenta una tendencia a mantener el equilibrio u homeostasis natural del mismo, es decir, restablecer la situación anterior al estímulo lo antes posible.

descansoejercicios

La adaptación es un cambio en estructura y en función que sigue al entrenamiento y que capacita al organismo para responder más fácilmente a los estímulos producidos por el ejercicio físico. Es un cambio más o menos duradero, permanente, frente al ajuste que es un fenómeno de adaptación pasajero.

Un claro ejemplo de ajuste es el fenómeno que sigue a un ejercicio físico intenso, es decir, una disminución de la cantidad de azúcar en sangre (hipoglucemia) seguida por la respuesta del páncreas con la secreción de glucagón, provocando que el hígado secrete glucógeno y que por tanto aumente la glucemia (cantidad de azúcar en sangre).

Un claro ejemplo de adaptación seria la disminución de la frecuencia cardiaca en reposo o durante el ejercicio, o la hipertrofia muscular, los cuales son cambios duraderos en función y en estructura.

Es por esto que el intervalo en la realización de una actividad física es importante, ya que implica alternar momentos de actividad de alta intensidad con periodos menos intensos, puede ayudar a quemar más calorías.

El entrenamiento con intervalos quema calorías más rápido. Si se está realizando entrenamiento con intervalos durante 20 minutos se pueden quemar tantas calorías como se lograría en 40 minutos.

El entrenamiento con intervalos aumenta la resistencia al eliminar el ácido láctico, que se produce como consecuencia de la actividad física y genera dolor, quema más calorías y aumenta la capacidad pulmonar más rápidamente que el trabajo fijo continuo y alterna periodos de alta y baja intensidad, aumentando el nivel general de intensidad con que se ejercita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *