Los bebés de aquellas madres que son atentas y cuidadosas tienden a ser niños felices y bien adaptados. Pero los beneficios psicológicos de tener una madre afectiva podrían extenderse mucho más allá de la niñez, según un estudio reciente.

De acuerdo con el estudio, los bebés que reciben niveles de afecto y atención por sobre el promedio de parte de sus madres son menos propensos que otros a crecer con problemas emocionales, ansiedad, o personalidad hostil que los afecte en la edad adulta.

Los hallazgos contribuyen a realizar un caso fuerte para aquellas políticas que ayudarían a fomentar la interacción positiva entre padres e hijos.
El estudio también sugiere que los seguros de salud deberían cubrir servicios que han sido demostrados capaces de fortalecer la relación entre el infante y el cuidador.

La experiencia temprana puede ser un factor mediador en cuanto a lo que sucede en las personas como adultos, y es necesario mirar las cosas que se pueden hacer para mejorar el lazo entre los padres e hijos que puede luego, tal vez, servir como un factor protector más tarde en la vida.

El estudio incluía a 482 bebés nacidos en la década de los 60. Junto con sus madres, los bebés formaron parte de un gran estudio nacional sobre el embarazo y la infancia.
Cuando los bebés tenían ocho meses de edad, psicólogos observaron la interacción de las madres con los niños mientras estos realizaban ciertas actividades. Los psicólogos clasificaron el nivel de afecto y atención de las madres en una escala del 1 al 5, donde la mayoría fue considerada normal.

2 comentarios

  1. jaime colpas

    7 Septiembre, 2012 a 14:27

    Es obvio y evidencial que a través de la leche materna se trasmite el afecto y sentienmiento de amor que contrarrestea los efectos de la ansiedad y stres

  2. rosca

    24 Septiembre, 2012 a 15:43

    que tiene que ver la leche materna con el afecto??

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