Evitar mirar cuando se está recibiendo una inyección realmente puede ayudar a reducir el malestar, según sugiere una nueva investigación.

El estudio incluyó voluntarios que vieron clips de vídeo que mostraban una aguja pinchando una mano, un hisopo tocando una mano, o una mano aislada.
Al mismo tiempo, los participantes recibieron sensaciones eléctricas dolorosas o no dolorosas en sus manos.
Los videos se mostraron en una pantalla situada justo por encima de las manos de los participantes, dándoles la impresión de que la mano en la pantalla en realidad pertenecía a ellos, según explicaron los autores del estudio en un comunicado de prensa de la revista.

inyeccion

Los participantes informaron un dolor más intenso y desagradable al ver una aguja pinchando una mano, en comparación a cuando vieron una mano aislada.
El hallazgo indica que las experiencias dolorosas anteriores con agujas aumentan el nivel de dolor cuando la gente ve una inyección siendo aplicada.
Además, las expectativas de los pacientes sobre lo doloroso de obtener una vacuna influyeron en la intensidad real del dolor, según los autores del estudio.

Los médicos podrían ayudar a dar a los pacientes dando una advertencia justa, dijeron los investigadores.
A lo largo de nuestras vidas, en repetidas ocasiones experimentamos que las agujas causan dolor al pinchar la piel, pero las expectativas creadas en una situación, como la información dada por el médico antes de una inyección, también pueden influir en cómo la visualización de los pinchazos de agujas afecta la experiencia del dolor.

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