Hay muchos suplementos nutricionales de origen animal, que se denominan de forma general zooquímicos, y que han demostrado importantes beneficios a la salud. El concepto es el mismo que el de los fitoquímicos, pero en este caso la fuente de origen es animal. Es el caso de los principios activos presentes en suplementos dietéticos como el cartílago y el aceite obtenidos del tiburón, la glucosamina de crustáceos, la condroitina de bovinos, el S.O.D. del hígado de ternera, así como el EPA de pescados como el salmón, la sardina y la anchoa.

zooquimicos

En concreto la glucosamina deriva del chitín que es un polisacárido estructural que forma parte de la cáscara de los crustáceos. Se aísla del resto de componentes de la cáscara y no tiene porqué producir reacciones alérgicas en personas sensibles al marisco. La glucosamina contribuye en hacer más denso y elástico al líquido sinovial, mejorando su capacidad amortiguadora, reduciendo la fricción y el dolor. No sólo estimula la producción de sustancias necesarias para la correcta función articular sino que también estimula la reparación. Reduce la inflamación, el dolor y la rigidez articular. Resulta muy eficaz en la artritis.

Por otra parte, la condroitina es un mucopolisacárido de origen bovino que estimula la producción de los más importantes componentes del cartílago, que incluyen: proteoglicanos, colágeno y glicosaminglicanos. Retarda el proceso de la artritis al ayudar al cartílago a atraer y retener agua, inhibe enzimas que lo degradan y además mejora su suplementación nutricional. Todo ello ejerce un efecto antiinflamatorio en la articulación.

A nivel cardiovascular activa la acción de la enzima lipoproteina lipasa, encargada de digerir la grasa depositada en el endotelio de los vasos sanguíneos. Asimismo los glicosaminglicanos son parte componente tanto de las paredes arteriales como venosas, por lo que su suplementación resultará adecuada para favorecer la integridad vascular.

El cartílago de tiburón es rico en proteínas del tejido conectivo, mucopolisacáridos, calcio, fósforo y magnesio. Según datos de varios estudios, su suplementación reduce significativamente la incidencia de daño en los tejidos como p.e. desgarros musculares, inflamación articular, inflexibilidad, etc. Más interesante aún, la duración de un daño existente puede ser significativamente acortada. Se ha demostrado como una buena alternativa al uso de fármacos analgésicos y antiinflamatorios como el ácido acetil salicílico y el ibuprofeno.

Uno de los cartílagos de tiburón más valiosos es el australiano, famoso por sus estrictos estándares de calidad en la recolección y procesado de productos de tiburón para consumo humano. Se debe tener en cuenta que durante el proceso de fabricación no se utilicen productos químicos, radiación, óxido de etileno, lejía, ni calor excesivo. De esta manera se podrá obtener un producto de alta calidad y con olor y sabor minimizado.

El futuro es muy prometedor en este campo. No debemos olvidar que muchas veces cuando nos referimos a la farmacopea de la Medicina Tradicional China y de la Ayurveda de la India, solemos únicamente mencionar a la fitoterapia y olvidamos que dentro de las sustancias utilizadas tradicionalmente también se incluyen productos de origen mineral, así como animal.

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