El abuso de alcohol implica un hábito peligroso de su ingesta, como la ingesta diaria o en demasía de una sola vez. Este abuso puede dañar las relaciones sociales, tener implicancias de índole legal como conducir bajo estado de ebriedad, o incluso puede llevar a las personas a perder sus trabajos. Cuando se abusa del alcohol, la persona que lo hace continúa bebiendo a pesar de saber que esto puede estar causando un problema.

alcoholes

Si se continúa abusando del alcohol por un tiempo medianamente prolongado, puede llevar a la dependencia. Esta también es conocida como alcoholismo; donde se siente una fuerte necesidad o antojo de beber. La persona siente que debe beber alcohol tan solo para pasar el día.

Algunos signos para saber si se es dependiente del alcohol son:

No poder parar de beber o no poder controlar cuánto se bebe.

Se necesita ingerir cada vez más alcohol para obtener el mismo efecto.

Se tienen síntomas de abstinencia cuando se deja de beber. Esto incluye sentir nauseas, sudar, tener temblores y ansiedad.

Se pasa mucho tiempo bebiendo y recuperándose de la bebida, o se han dejado otras actividades para poder beber.

Se ha intentado dejar de beber o reducir la ingesta de alcohol pero no se ha podido.

Se continúa bebiendo a pesar de lastimar a los seres queridos y de que esté causando problemas físicos.

El alcoholismo es una enfermedad de largo plazo (crónica). No se trata de una debilidad o una falta de poder de voluntad. Como muchas otras enfermedades, tiene un curso que puede ser pronosticado, tiene síntomas conocidos, y está influenciado por los genes y la situación de vida.

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