Según dice el autor principal de un estudio, Robert-Paul Juster, “salir del clóset” ya no es una cuestión de debate popular, sino un asunto de salud pública.
Lesbianas, gays y bisexuales que se han declarado públicamente como tales tienen niveles más bajos de la hormona del estrés y menos síntomas de ansiedad, depresión y agotamiento, según los investigadores del Centro de Estudios sobre el Estrés Humano (CSHS).

aceptar homosexualidad

El cortisol es una hormona del estrés en nuestro cuerpo. Cuando se está crónicamente estresado, el cortisol contribuye al ‘desgaste’ ejercido sobre múltiples sistemas biológicos. En su conjunto, a estos factores se los llama “carga alostática”. El objetivo de los investigadores fue determinar si la salud física y mental de las personas lesbianas, gays y bisexuales se diferenciaba de la de las personas heterosexuales y, en caso afirmativo, si haberse declarado públicamente homosexual hacía alguna diferencia.

Los investigadores utilizaron medidas de síntomas psiquiátricos, de los niveles de cortisol durante el día, y una batería de más de veinte marcadores biológicos para evaluar la carga alostática. Contrariamente a sus expectativas, los hombres homosexuales y bisexuales tenían menos síntomas depresivos y niveles de carga alostática que los hombres heterosexuales.
A su vez, lesbianas, gays y bisexuales que se habían declarado como tales a la familia y los amigos tenían menores niveles de síntomas psiquiátricos y niveles más bajos de cortisol por la mañana que los que no habían podido hacerlo público.

Estos emocionantes resultados subrayan el importante papel que la auto-aceptación y divulgación tienen en la buena salud y el bienestar de homosexuales. A su vez, esto tiene importantes implicaciones para los actuales debates políticos.

1 comentario

  1. guillermo e . palomo

    9 mayo, 2014 a 1:23

    esto lo aceptan solo los degenerados

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