Las alergias a ciertos alimentos muchas veces pueden ser difíciles de detectar, dado que es necesario ir eliminando alimentos de forma progresiva hasta dar con los que ocasionan molestias. En el caso de los niños, una de las alergias más frecuentes es la alergia a leche y huevos. Según distintos estudios científicos (uno de los más célebres es el llevado a cabo por el prestigioso centro pediátrico que depende de la Universidad Johns Hopkins) la cantidad de casos de alergia a leche y huevos que se va manifestando en la población (niños y jóvenes) parece ser cada vez más alta.

lechehuevo

Es necesario considerar que el pronóstico que se hace de los casos de alergia a lácteos en niños pequeños en la actualidad es un poco más grave que el que se hacía hace algunos años. El nivel de incidencia de la alergia a la leche y sus derivados en la población infantil de los Estados Unidos es de un 2 ó 3% (en el caso de alergias a los huevos este nivel desciende a solo el 1 ó 2%).

La mayoría de los estudios se efectuaron con seguimientos hasta los 10 años, en los que comprobó el momento en el que la alergia cedía por completo. De esta manera se comprobó que los pequeños diagnosticados con esta alergia solo habían logrado superarla en un 20% al momento de cumplir 4 años de edad. Al cumplir 8 años, en cambio, el porcentaje de niños que la superaron aumentó a poco más del 40%. Las alergias a los huevos, en cambio, tardarían un poco más en ser revertidas (a los 10 años la había resuelto menos del 40% de los niños afectados). Vale la pena considerar que según el marco teórico pre-existente este tipo de alergias debían desaparecer por completo cuando los niños tuvieran solo 3 años.

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