En el artículo anterior hemos hablado acerca de los antidepresivos y el entorno que los rodea, con la intención, como lo hemos dicho anteriormente, de crear una discusión, o al menos una reflexión colectiva, en relación a su  consumo y, más allá de lo que sucede con sus efectos, al cuestionamiento profundo acerca de lo que está sucediendo socialmente con ellos. También hemos hablado acerca de la, cada día más fuerte y poderosa, tendencia de mayor consumo de psicofármacos, especialmente por los más pequeños, los cuales son tratados, muchas veces a través de un mal diagnóstico, como “tubos de ensayo”, siendo objeto de experimentación legal, a través de las distintas medicaciones que ofrece el mercado.

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En esta segunda parte, centraremos la discusión en los resultados de los antidepresivos y su eficacia en tratar la depresión.

 

Comenzamos…

 

Los antidepresivos son fármacos elaborados con la finalidad de “atacar” los efectos naturales provocados por nuestro cuerpo cuando estamos deprimidos, y revertir el equilibrio químico en nuestro organismo. Ya hemos hablado de la importancia que, en este y muchos otros casos, tiene el correcto diagnóstico acerca de la enfermedad que padecemos o no y, por supuesto, la clase de esta. Debido a que formamos parte de lo que los sociólogos describen como “la modernidad líquida”, un proceso o etapa social que se caracteriza por conseguir resultados de la forma más rápida y cómoda posible, evitando, de cualquiera de las maneras, el compromiso profundo con cualquier tipo de causa; cuando nos sentimos angustiados, sobrepasados por nuestros problemas, etc; buscamos solucionar esta situación de la forma más próxima, y muchas veces, esta es a través de un fármaco, como un antidepresivo.

 

En este blog, no estamos en contra del consumo de antidepresivos, ni mucho menos. Solo queremos cuidar a nuestros lectores, y advertirlos acerca de lo que vemos que hoy en día está sucediendo con algunas personas que consumen, indiscriminadamente, este tipo de fármacos, muchas veces aconsejados por sus médicos.

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