Investigadores afirman que los fumadores son más propensos a cortar con el hábito luego de haber sufrido un accidente cerebrovascular si el área del cerebro que procesa las emociones ha sido dañada por dicha condición.
El estudio también halló que las personas que tenían pensado dejar de fumar antes de sufrir una apoplejía eran mucho más propensas a tener éxito en lograrlo que aquellos que no lo consideraban.

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La autora líder del estudio informó que se halló que tanto factores biológicos como psicológicos pueden influenciar en el estado de una persona fumadora luego de sufrir un accidente cerebrovascular.

El estudio incluía a 110 sobrevivientes de apoplejías que habían sido fumadores antes de sufrir la condición. Los pacientes fueron seguidos hasta un año después de haber sido dados de alta en el hospital.
Mientras 76 de los pacientes habían dejado de fumar al momento del alta, sólo 44 aún no lo hacían luego de un año. Aquellos que habían sufrido daño cerebral en la corteza insular (que procesa las emociones) eran dos veces más propensos a continuar sin fumar luego de un año que los que habían sufrido daño en otras áreas del cerebro. Muchos estudios que investigan la relación entre distintas áreas cerebrales y las adicciones, están descubriendo que la corteza insular juega un papel importante.

Los investigadores también descubrieron que los pacientes que habían decidido dejar de fumar antes de sufrir el accidente cerebrovascular eran el doble de propensos a continuar siendo no fumadores luego de un año de dado el alta hospitalario que aquellos que no lo habían planeado.

1 comentario

  1. Yosoymijango

    22 diciembre, 2011 a 5:52

    Una informacion muy interesante gracias

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