Nuestro cuerpo está diseñado para absorber los nutrientes y fitoquímicos de los alimentos que se encuentran en la naturaleza; nos ayuda a disminuir la inflamación. Al mantener la inflamación baja, estamos ayudando a todos los sistemas de nuestro cuerpo para funcionar al máximo rendimiento y no causar la tensión indebida en los órganos, dejándonos con grandes cantidades de energía vital.

El fenogreco es una planta medicinal milenaria con una variedad de beneficios para la salud que se remonta a 6000 años atrás, con raíces en Egipto. Esta hierba es conocida por equilibrar los trastornos digestivos como el reflujo, al disminuir la inflamación. El fenogreco ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre, algo que puede ser muy valioso para los diabéticos tipo 1 y 2, y también se utiliza en la medicina china como tónico para los riñones. La semilla se usa más comúnmente para el té o como un condimento para cocinar.

Los monjes tibetanos han adaptado el concepto de “eres lo que comes.” Cuanto más densa o más compleja es la comida, más densa es la materia del cuerpo y el campo energético. Los monjes, que se esfuerzan por mantener la levedad del ser, comen alimentos simples, fáciles de digerir que proporcionan una gran cantidad de nutrientes ricos. Esto proporciona la sostenibilidad del cuerpo, así como la liberación de los sistemas energéticos a estar abierto y expansivo, sin lentitud. Esta ligereza permite una presencia más constante o un asiento en la conciencia, dejando a uno capaz de seguir siendo el observador, desapegado de los tirones y los ganchos del mundo.

1 comentario

  1. vanessa rojas

    17 agosto, 2012 a 13:13

    esta muy buenos esta pajina e encontrado medicina y alivio para mi espiritu y mis riñones sigan asi

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