Estos tipos de alimentos han alcanzado una gran popularidad por diversas razones; por un lado un mayor conocimiento por parte de los consumidores de la relación que existe entre alimentación y salud, la importancia de prevenir enfermedades, y por otro lado, la búsqueda generalizada de una vejez más saludable y, desde luego, una mayor evidencia científica de la eficacia de los mismos convierten a estos productos en unos de los mas consumidos.

Los probióticos se definen como aquellos microorganismos vivos que se ingieren como suplemento alimenticio y que tienen efectos positivos para los consumidores al actuar sobre la flora bacteriana del intestino.

Junto al término probiótico, ha aparecido recientemente el término prebiótico que designa a aquel ingrediente alimenticio no digerible, que tiene la propiedad potencial de mejorar la salud al promover el crecimiento selectivo de bacterias intestinales beneficiosas.  Un ejemplo claro de alimento prebiótico es la leche enriquecida con fructo-oligosacáridos, éstos están presentes en muchos alimentos vegetales como el puerro, cebolla, espárrago, ajo, alcachofas, tomates etc. No obstante, la ingesta estimada diariamente, a partir de alimentos es muy baja, por ello, y considerando que son unos componentes saludables, se ha recomendado aumentar su consumo, siendo una de las formas de conseguirlo, introducirlos en los alimentos como ingredientes añadidos.

En el intestino se produce la mayor parte de la digestión de los alimentos y la absorción de los nutrientes. Pero también es el lugar en el que se realiza la primera selección de los componentes que sirven o no de aquello que consumimos. Si la digestión no es completa, si la facilidad de paso de sustancias desde el intestino a la sangre es excesiva o su población microbiana está alterada, hay riesgo de que sustancias no deseables se incorporen a nuestro organismo. Las consecuencias son muy diversas como inflamación, gases, diarreas, infecciones, e incluso alergias e intolerancias. En este contexto surgen los prebióticos y probióticos, que se basan en el cuidado de la salud intestinal.

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