En la actualidad la buena alimentación tiene un fuerte enemigo en las empresas multinacionales y las campañas publicitarias. Con el fin de vender sus productos, los empresarios han generado campañas apuntadas a los niños y adolescentes donde se genera la idea de que las verduras y la comida sana son aburridas.

Donde los vegetales no son sabrosos y aburren a los niños, aparecen comidas con grandes contenidos de grasa y azúcar que encantan por sus campañas publicitarias coloridas, musicales y divertidas. Una buena alimentación no es un juego, así como la salud. Y como los niños y jóvenes son más fácilmente influenciables, la industria de la alimentación no está a favor de una buena alimentación, sino de un buen negocio.

La dieta y la salud, presencia en el sentido común 

Aún así, hay varios refranes que reflejan la estrecha relación entre la salud y la buena alimentación. Frases típicos como ‘somos lo que comemos’ o ‘de lo que se come, se cría’ implican que una gran parte de la sociedad es consciente de que una buena dieta ayudará a un organismo que funcione mejor y sea más saludable.

La comida sana y las dietas no son un juego, aunque la industria intente convencernos de ello. No por eso comer verduras tiene que ser una tortura. Hay que aprender que la justa medida es la clave de la salud.

Las bebidas gaseosas, las papas fritas, los dulces, en sus justa medida no tiene porque estar prohibidas, pero si es necesario lograr un equilibrio y que no sean la piedra angular de nuestra alimentación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *