Este trastorno genético, cuya causa más común está provocada por la alteración de la repetición extra del par cromosómico 21, además de sus grados variables de discapacidad psíquica y cognitiva, conlleva también la propensión a otro tipo de enfermedades debido al exceso proteínico sintetizado por el cromosoma repetido.

esperanza vida sindrome down

Enfermedades asociadas

La esperanza de vida de estas personas se ha visto aumentada en las últimas décadas, debido sobre todo a la mejora en los tratamientos de las enfermedades asociadas, entre las que encontramos:

Trastornos endocrinos. Es común que se presente algún tipo de patología tiroidea leve, aunque en ocasiones su gravedad requiere tratamiento precoz para no comprometer el potencial intelectual.

Visión y audición defectuosas. Astigmatismo, cataratas o miopías son las afecciones más frecuentes. En cuanto a la audición, los problemas vienen determinados por la particular composición de la anatomía facial, que incluyen problemas en la transmisión de las ondas sonoras, y otros de menor gravedad como las frecuentes otitis y taponamientos de cera.

Afecciones gastrointestinales. Son comunes las piezas dentarias mal colocadas que compromenten la actividad del habla o la masticación. Las anomalías y malformaciones digestivas o celiaquía son superiores a los del resto de la población.

Cardiopatías. Se trata de las afecciones más comunes en estos niños, donde hasta un cincuenta por ciento de los recién nacidos presenta cardiopatía congénita. Algunas precisan únicamente vigilancia en su evolución, mientras que en otras se precisa cirugía.

La prevención, el seguimiento y las revisiones periódicas en cuanto a problemas físicos, son vitales para avanzar en el aprendizaje de estas personas.

Hoy en día existen excelentes programas de estimulación y atención temprana para los niños con síndrome de Down. Son técnicas en las que se aprovecha la plasticidad neuronal propia de la infancia para conseguir un desarrollo intelectual óptimo de la persona y promover todas sus posibilidades en aras de su futura independencia y maduración, cuyos límites aún están por descubrir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *