Esta tarde empieza la guerra contra la apatía y el desencanto.  De hecho, ya lo comentaban algunas estrellas de Hollywood… “la melancolía no conduce al glamour“.  A partir de las 16:36h, tras esa siesta de rigor que termine con el mínimo indicio de bolsas o venitas rojas en zona franca ocular, empieza la carrera hacia la emoción y la motivación. Evidentemente, este lema suena a consulta de psicólogo o a programa de autoayuda; pero, a pesar de la inevitable reminiscencia a las famosas indicaciones en positivo y a los consejos de manual, se me ocurre una pregunta clara y concisa al respecto: “¿por qué no?”.

depresion-450x299

Desde un punto de vista práctico, no hay razón para no tener razones… es decir, no existe ningún motivo para evitar escoger… Podemos escoger la falta de interés, o interesarnos por todo lo que nos rodea sin excepción alguna.  Siempre podemos elegir, lo cual nos identifica precisamente como humanos.  En ocasiones, emprendemos la huída ante una decisión por si ésta es errónea; pero olvidamos que es mucho peor que decida otro; puesto que ello implica afrontar unas consecuencias que ni siquiera nos corresponden. En definitiva, experimentamos un miedo atroz a cometer errores y; sin embargo, dado el caso, terminamos solucionando tanto lo que provocamos nosotros con nuestros actos como aquello que decidieron otros por nosotros.

En definitiva, les invito a equivocarse, señores. Bienvenidos sean al mundo de la confusión, entren en combate porque de ahí surgirá la mejor de las soluciones, aquélla que no se habría dibujado en el ambiente de no haber existido tal error.  Además, parece que el mundo va a su aire… y sigue en movimiento perpetuo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *