Es sabido que los bebés nacidos prematuramente se encuentran en un mayor riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita (SIDS), y una nueva investigación sugiere que esto se debe a que el sistema nervioso inmaduro no puede controlar las caídas de la presión sanguínea como se necesita durante el sueño.

El síndrome de muerte súbita infantil es la muerte repentina e inesperada de un bebé aparentemente sano. Más de 2.300 bebés entre las edades de un mes y un año mueren de SIDS en los Estados Unidos cada año.
En el último estudio, investigadores australianos condujeron un examen durante el sueño de 25 bebés prematuros que habían nacido entre las 28 y 32 semanas de gestación y 31 infantes que habían nacido a término completo. Se halló que el sistema que regula la presión sanguínea, el reflejo baroreceptor, no madura tan rápidamente en los bebés que nacen demasiado temprano. Como resultado, este reflejo podría no ser capaz de compensar tan rápidamente cuando existe una caída en la presión sanguínea.

Según la autora líder de la investigación, los infantes mueren durante el sueño porque su organismo falla en responder apropiadamente a situaciones que ponen en riesgo su vida como un descenso abrupto de la presión sanguínea.
Normalmente, si existe un descenso de la presión sanguínea, el ritmo cardíaco se incrementa y los vasos sanguíneos se contraen para aumentar la presión.
Pero este mecanismo parece no ser lo suficientemente rápido en los bebés prematuros, y lamentablemente no existe manera de acelerar la madurez de este sistema, aunque hay otras cosas que los padres pueden hacer para disminuir el riesgo de SIDS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *