El bocio es una enfermedad también conocida como eutiroidea, esta condición se caracteriza por el aumento desproporcionado de tamaño de la glándula tiroides, pero sin la producción de excesiva de hormonas propia de hipertoroidismo.

bocio

Según cuales sean los factores de desarrollo de esta glándula, se pueden enumerar tres tipos de bocio:

  1. Bocio Simple Difuso: constituye la mayoría de los casos que afectan a las

mujeres de 15 a 25 años. Se evidencia por la hinchazón progresiva de una forma simétrica en la parte de delantera del cuello. Si bien se la confunde mucho con grasa infantil, es en realidad la tiroides abultada.

Generalmente es totalmente indolora y no produce ninguna molestia más allá de una leve opresión en la zona. Al tragar, el bulto se mueve de arriba hacia abajo, y puede alterarse levemente durante un embarazo o menstruación.

Como se trata de casos leves de bocio, una vez diagnosticado el cuadro no se sigue ningún tratamiento en particular.

  1. Bocio Simple Multinodular: Al alcanzar la mediana edad, se puede detectar

una hinchazón en el cuello. Si bien el bocio ya lleva años desarrollándose recién en ese momento se hace visible. Cuando el bulto es mayor en uno de los lados del cuello y varía de tamaño en forma irregular se marca claramente la existencia de esta clase de bocio.

A diferencia del caso anterior, la tiroides deja de ser inofensiva y comienza a causar molestias, como dolor al tragar, problemas respiratorios y cambios en el tono de voz son las dolencias más comunes.

Mientras el bocio no se desarrolla más, no se indica ningún tratamiento en particular, puesto que la hinchazón se reducirá por sí sola. Pero si el crecimiento es tan desmedido que se vuelve antiestético, se realiza una intervención quirúrgica para remover la mayor parte de la tiroides.

  1. Nódulos Tiroideos: más allá de cualquier rango de edades, el bocio puede

presentarse en forma de nódulos cuyo tamaño puede variar desde medio centímetro hasta 4, e incluso 5. Como se va desarrollando en forma progresiva a lo largo de los años, usualmente se los detecta por casualidad o al realizar un estudio de otra naturaleza.

A pesar de que los nódulos en los pechos evidencian cáncer, los que se presentan como resultado del bocio, rara vez son cancerígenos.

Cuando los nódulos no causan superproducción de hormona, se diagnostica eutireoidea y se monitorea el bulto pero no se medica, puesto que desaparece por sí mismo.

Cuando los análisis muestran la existencia de hipertiroidismo, se exige el tratamiento para esta enfermedad.

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