Los médicos pueden utilizar exámenes de la vista para determinar si las lesiones en bebés o traumatismos en la cabeza de niños pequeños han sido a causa de una lesión accidental o bien por abuso infantil, según sugiere un nuevo estudio que se suma a la existente evidencia sobre este método de detección de abusos.

 

La cuestión es el sangrado en la retina que puede ocurrir como resultado de una lesión en la cabeza. Los autores de un estudio publicado el lunes confirmaron el 93 por ciento de los casos de maltrato infantil mediante el examen de las hemorragias en la retina.

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El leader principal del estudio, Robert Minns, profesor de neurología pediátrica de la Universidad de Edimburgo, en Escocia, dijo que los hallazgos podrían desempeñar un papel importante en los procedimientos judiciales relativos a supuestos abusadores de niños. “Los médicos ahora pueden ser más precisos en su (evaluación) de un traumatismo craneoencefálico por maltrato a los lactantes y niños pequeños en base a sus hallazgos retinianos durante el examen de la vista”, dijo.

 

Para los médicos es difícil determinar si un niño con un golpe en la cabeza se lesionó deliberadamente – como en la enfermedad conocida como síndrome del bebé sacudido – o si fue herido en un accidente. Para hacer las cosas más complicadas, “hay una minoría de doctores que creen que los niños no pueden lesionarse por agitación, o que no se puede probar que fueron lesionados de esa manera”, dijo Minns.

 

En el panorama actual, añadió, “el desafío es hacer un diagnóstico seguro para garantizar la seguridad posterior del niño y evitar un perjuicios de cualquier abuso.”

 

Los oftalmólogos han sabido por mucho tiempo que el maltrato infantil puede llevar a hemorragias en la retina, en la parte posterior del ojo. “Se produce una hemorragia en retina cuando los finos vasos sanguíneos del lagrimal del ojo son dañados por la fuerza de un golpe”, dijo el Dr. Fizan Abdullah, cirujano infantil de trauma y profesor asociado de cirugía y salud internacional en la Johns Hopkins University School of Medicine y Bloomberg School of Public Health, en Baltimore.

 

Para los investigadores, ha sido todo un reto vincular las lesiones retinianas por abuso con las lesiones accidentales.

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