Se le denomina laringitis, a la inflamación de la laringe causada en la mayoría de las ocasiones por un virus. Se la considera aguda si dura alrededor de dos días y suele aparecer de forma brusca por la noche. Por el contrario, en algunos suele durar dos semanas o más, y en estos casos es cuando se considera crónica.

Aunque se puede presentar a cualquier edad, generalmente tiende a afectar a niños de entre 6 meses y tres años.


Existen una serie de factores que favorecen la aparición de la laringitis:

– Respirar en ambientes muy cargados, especialmente en espacios cerrados con humo de tabaco.

– Las personas con las defensas bajas.

– Las guarderías, escuelas y otros ambientes similares.

– El calor excesivo de las calefacciones.

– Los niños de entre 3 meses y 3 años tienen más riesgo de sufrirla.

– El otoño y el invierno.

Los principales síntomas son la presencia de una tos ronca muy característica, voz ronca, dolor y picor en la garganta, fiebre elevada que oscila entre los 38 y 40º y presencia de vómitos en algunas ocasiones. Al mismo tiempo, se suele presentar bastante dificultad al tragar y al respirar, pero la sensación de malestar es bastante general. En los casos más agudos se puede oír con bastante claridad cuando se respira, un estridor.

Los síntomas son más molestos por la noche, aunque normalmente en dos o tres días se mejora bastante, es posible que durante 10 o 15 días se siga manteniendo tos más suave y mucosidad.

Tomar abundantes líquidos, y analgésicos disminuirán la fiebre y malestar. No hay que abrigarle demasiado y si la mucosidad origina que los orificios nasales estén muy taponados impidiendo que respire por la nariz, se puede suministrar unas gotas de suero fisiológico.

1 comentario

  1. santiago

    20 mayo, 2013 a 22:17

    buena buena

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