Hace pocos años se presentó en Europa y otros países industrializados la importada moda de esas sartenes orientales de nombre “wok”. Sartén y olla en un mismo elemento, estos característicos instrumentos ofrecen cocinar prácticamente cualquier plato en ellos, pero con la particularidad de su forma más cóncava y honda.

wok

La verdad es que cocinar al wok sí ayuda a adelgazar, no obstante, debemos coger esa afirmación “con pinzas”. Está claro que no sólo por cocinar con wok adelgazaremos mágicamente, se trata simplemente de que con este método oriental se obtienen manjares menos grasos que con una sartén tradicional.

Pero, ¿cómo funciona exactamente?

El wok presenta una base cóncava y altas paredes que, en conjunto con el material con que está fabricado (hierro fundido y acero laminado), se consigue una forma de cocinar más rápida y barata que con otros instrumentos típicos.

Los alimentos que se introducen en el wok se cocinan en menos tiempo y consumiendo menos aceite, cosa que se traduce en unos platos menos grasos, y por ende, más saludables.

Además, un wok presenta versatilidad puesto que en él se puede hacer de todo: estofados, platos a fuego lento, cocinar al grill, fritos… ¡y todo ello con la mínima grasa! Para cocinar en él sólo necesitarás una cuchara de madera, una espumadera y un cestillo.

No obstante, ya hemos advertido que no debemos usar la excusa de la minimización de grasas para comer alimentos pocos saludables que, aún cocinados con el wok, seguirán presentando un bajo valor nutricional.

Es por ello que recomendamos especialmente las verduras para saltear al wok, y es que de esa forma pierden mucha menos agua que si se hierven, aumentando así su propiedad saciante sin perder por ello un ápice de sabor.

Pon un wok en tu vida y empieza a perder kilos sin darte cuenta.

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