El colon irritable es una enfermedad digestiva crónica de origen desconocido y que afecta de manera desigual a un amplio porcentaje de la población y se corresponde a un desorden gastrointestinal funcional cuyos síntomas característicos incluyen dolor abdominal o incomodidad relacionados con una alteración en el ritmo evacuatorio que consiste de constipación o diarreas o ambos en muchos casos. Otros de los síntomas que presentan los individuos que padecen este trastorno son hinchazón abdominal, gases, distensión abdominal, pasaje de moco con el movimiento intestinal, dolor durante el movimiento intestinal o la necesidad imperiosa de defecar.

Colon-irritable

El tratamiento de este trastorno está directamente relacionado con un hábito dietario correspondiente, se recomienda una buena masticación de los alimentos y comer despacio ya que la digestión comienza desde la boca donde la saliva se mezcla con los alimentos, si se traga directamente, no se da tiempo a que la saliva se entremezcle con la comida. También es importante evitar alimentos formadores de gas como las legumbres y los coles (brócoli, coliflor, repollo, repollitos de Bruselas), evitar gaseosas, limitar las verduras de hojas ya que el intestino no puede digerir la fibra que contienen provocando gases; no consumir semillas de las frutas y verduras como kiwi, frutillas, tomate, berenjenas; limitar el consumo de alimentos integrales y consumir frutas sin piel preferentemente.

El diagnostico se lleva a cabo mediante radiografías contrastadas comúnmente llamado colon por enema, rectosigmoidoscopias donde se puede tomar biopsias y analizando los valores del hemograma.

El estrés, la ansiedad emocional o la depresión suelen empeorar los síntomas, por lo que una buena medida terapéutica seria evitar estas situaciones, a la vez que cumplir el régimen higiénico dietético es lo indicado para tratar esta afección.

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