Existe una emoción que es muy dañina para aquel que la padece: los celos. Los celos muestran una gran inseguridad en la persona y también un grado de autoestima bajo. En el fondo, una persona celosa siente que no tiene el valor necesario para el otro. Pero ninguna persona puede sentirse valorada por otra persona si no se valora a sí misma. Es decir, si no se da cuenta de su verdadero valor, de cuáles son virtudes y qué defectos tiene.

closet

Para aprender a controlar los celos el principal objetivo es evitar pensar en exceso, de hecho, los celos se alimentan a través de una imaginación que puede llegar a ser obsesiva, es decir, que puede llegar a angustiar a la propia persona que se imagina lo peor. Por otra parte, para afrontar dicho sentimiento también es esencial evitar comparaciones.

De hecho, se pueden experimentar celos en diferentes ámbitos, en una relación de pareja, entre amigos o también en una relación familiar. Por otra parte, los celos al igual que la envidia también se dan en diferente grado. El grado determinará también el nivel de sufrimiento del afectado puesto que en función de cómo se produzcan los celos, entonces, serán más controlables o menos.

Sin duda, es ideal exteriorizar sentimientos. Es decir, es esencial analizar el mundo interior y poder compartirlo con otra persona. Por tanto, es bueno poder hablar sobre dichos celos con alguien de confianza que puede aportar una perspectiva diferente de la situación emocional del afectado.

Los celos se solucionan a través del amor hacia uno mismo, a través del pensamiento positivo puesto que son sentimientos que crean dependencia de otra persona. La dependencia emocional no es buena para vivir porque impide la libertad y la autosuficiencia de uno mismo. Tanto en el amor como en la amistad, la libertad es lo más importante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *