Cuidar de tu salud física y emocional es una responsabilidad tuya. Por tanto, debes aprender a tener unos hábitos de vida saludables pero también debes aprender a conocerte a ti mismo más y mejor cada día. El autoconocimiento fomenta la comprensión de uno mismo y la verdadera sabiduría práctica que surge a partir de vivir en contacto con la verdad de cuerpo, mente y corazón.

Un conflicto puede afectar a la salud emocional de un ser humano causando estrés, ansiedad, rabia y tristeza. Existen personas que tienen más o menos facilidad a la hora de enfrentar una situación imprevista de este tipo. El nivel de inteligencia emocional influye y mucho en la capacidad de resolver los conflictos de forma positiva y esperanzadora.

Los conflictos que más afectan a una persona son aquellos que protagoniza con la pareja o con un buen amigo puesto que en ese caso se desatan sentimientos que provocan una enorme vulnerabilidad y sufrimiento en el alma. Por ejemplo, un conflicto de pareja puede generar sensación de soledad, miedo al abandono, desamparo y amargura. Por eso, en muchas ocasiones, debemos aprender a tratar un conflicto. Primero, dando tiempo al otro para que se dé cuenta de qué es aquello que le queremos decir. En segundo lugar también es bueno asumir que tenemos que hablar de forma asertiva mirando a los ojos del otro con cariño, es decir, nunca debemos hablar de un tema importante por correo electrónico. De hecho, siempre es mejor tener gestos de cariño con el otro, como por ejemplo, cogerle de las manos y ser cercanos.

En un conflicto también es necesario asumir que la verdad es relativa, es decir, que cada quien tiene su propio punto de vista y su forma de ver la realidad. Por esta razón, es mejor llegar a acuerdos y realizar pactos. Debemos aprender a perdonar.

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