La Navidad es un tiempo en el que el pasado se hace presente, por tanto, la ausencia de seres queridos desaparecidos puede producir una enorme tristeza en algunas personas que se sienten incapaces de vivir la navidad con alegría. El Síndrome de silla vacía refleja la tristeza que sufren algunas personas al sentarse a la mesa durante las fiestas de Navidad sintiendo la ausencia de algún familiar que ha muerto.

silla

Los casos de tristeza más extrema se muestran en aquellas personas que no quieren salir a la calle durante esos días para no ver las luces de Navidad ni sentir el ambiente propio de estas fechas que reina en el ambiente. Es decir, las personas que se sienten tristes durante la navidad hacen todo lo posible por evitar las fiestas.

La tristeza tras la muerte de un ser querido es natural, por tanto, es un proceso de duelo que implica un tiempo. Para evitar los recuerdos en Navidad es importante cambiar la escenografía, por ejemplo, en vez de celebrar la Nochevieja en casa podemos acudir a un restaurante y brindar por el fin de año. Cenar en un marco diferente es muy positivo y también gratificante puesto que ayuda a construir nuevas ilusiones aunque sea de forma momentánea.

Por otra parte, el recuerdo del ser querido desaparecido también puede ser muy positivo. De este modo, si te apetece, puedes dedicar unas palabras de cariño antes de comenzar a cenar, en homenaje a la memoria del familiar ausente. Una persona no muere mientras se le recuerda puesto que el amor nos impide olvidar a nuestros seres cercanos.

El Síndrome de la silla vacía es esencialmente palpable durante las fiestas de Navidad puesto que durante estos días, la familia tiene un protagonismo notable y las reuniones son frecuentes en el calor del hogar. Por otra parte, algunas personas también apuestan por cambiar el escenario de las fiestas de Navidad realizando un viaje a algún lugar interesante.

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