La meningitis es una enfermedad provocada por determinados virus y bacterias que se encuentran alojados en la nariz y la garganta; las personas que llevan a estos virus son portadoras de los mismos, contagiando a terceras personas mediante un pequeño estornudo o una sencilla conversación. Una vez que se ha adquirido esta enfermedad de la meningitis, lo primero que se llega a afectar son a las meninges, mismos que tienen hacer unas membranas que cubren al cerebro y a la médula espinal. De manera general se suele hablar de una meningitis meningocócica; cuando el virus meningococo llega a la sangre, éste se disemina a todo el cuerpo.

 

Las estadísticas mencionan que la meningitis se presenta en dos de cada 10,000 niños recién nacidos que hayan tenido un peso normal, aunque también se habla de dos de cada 1000 recién nacidos, pero con un bajo peso, lo cual se debe (en este último caso) a las bajas defensas que pueden llegar a tener dichos bebés. Las estadísticas también mencionan que los más afectados suelen ser los niños antes que las niñas.

 

La meningitis puede ser provocada por parte de un virus o una bacteria como habíamos mencionado anteriormente; en el primer caso, el paciente tiene que ser hospitalizado aunque ello no involucra un gran riesgo debido a que suele ser una infección benigna. De todas maneras su tratamiento es necesario para evitar complicaciones tales como las paperas o infecciones víricas diversas. En el segundo caso (contagio por bacterias) la situación es más complicada, ya que dicha patología puede inclusive llegar a provocar la muerte.

Reconocer los síntomas provocados por la meningitis

 

Dependiendo de cada caso, la meningitis puede presentarse de una manera brusca así como también paulatina; en este último, suele aparecer de entre los 2 a los 10 días luego de haberse producido el contagio, síntomas que son muy similares a los de un sencillo catarro o una gripe; en ese sentido, ellos pueden ser:

 

  • Pérdida de la conciencia.
  • Somnolencia.
  • Agitación.
  • Convulsiones.
  • Delirio.
  • Vómitos bruscos.
  • Rigidez en la nuca.
  • Fiebre alta.
  • Intenso dolor de cabeza.

 

A todos estos síntomas les suele acompañar en muchos de los casos unas pequeñas manchas de color rojo-púrpura, lo cual se presenta a lo largo de diferentes partes del cuerpo y en la piel, lo cual implica que la meningitis ha llegado a un estado alto de gravedad.


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