La caries es una enfermedad caracterizada por degenerar los tejidos que conforman los dientes, frecuentemente causada por bacterias que consumen los minerales necesarios para su protección.

Para evitar la caries es importante llevar hábitos de higiene regulares (cepillo dental, hilo dental, pastas de dientes apropiadas, etc.), procurando que las partículas de los alimentos ingeridos por vía bucal no queden depositados, causando el desarrollo y cultivo de bacterias.

Los riesgos ocasionados por la caries si no se la trata son: periodontitis apical, absceso, celulitis y angina de Ludwig.

Tratamiento de la caries

El tratamiento de la caries generalmente se realiza de 3 maneras distintas, dependiendo del caso del paciente. Estos son:

1. Obturaciones

El tratamiento de obturación es realizado por un odontólogo, quien elimina el material del diente que se encuentra cariado, utilizando lo que se conoce como fresa dental. El espacio que ocupaba es reemplazado por piezas de metal (oro, plata, porcelana, etc.) buscando imitar la apariencia del diente tal cual estaba.

Según la ubicación del diente cariado y el grado de degeneración producido por la infección, se elegirá el material para sustituir los espacios que fueron obturados.

 

2. Coronas

También denominadas “fundas dentales“, las coronas son utilizadas en casos en que la caries es profunda y ocupa un gran porcentaje del diente, causando dientes débiles. En estos casos no conviene la utilización del método anterior ya que se corren altos riesgos de romper el diente cariado realizando las obturaciones o, en caso contrario, debilitarlo mucho.

Para colocar las coronas, se elimina la parte cariada del diente y estas se colocan encima.

Los materiales de coronas son oro, porcelana y combinaciones de porcelana y otros metales.

3. Tratamiento de conductos

Este es el tratamiento más utilizado para cuando la caries ha causado suficiente daño para causar la muerte del nervio del diente.

El proceso consiste en extraer el centro del diente, incluyendo el nervio y el tejido. En el interior, se coloca material sellante que cubra las raíces y, generalmente, por encima, una corona.

1 comentario

  1. marina gutierrez

    20 enero, 2013 a 23:09

    Muy importante y contructivos los boletines sobre la salu.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *