La contractura muscular consiste en la contracción persistente e involuntaria de un músculo que se manifiesta como un abultamiento de la zona, implicando dolor y alteración del normal funcionamiento de dicho músculo.

contractura_muscular

Estas pueden aparecer por diversas razones, como realizar una actividad inapropiada en intensidad o función para el músculo, o por cuestiones posturales.

Por lo general, las molestias suelen ir desapareciendo solas si no se le continúa sobre exigiendo al lugar afectado; pero a veces es necesario hacer uso de otros recursos que pueden mejorar la situación de manera eficaz.

Por un lado, se puede optar por una terapia no medicamentosa aplicando calor a las zonas de dolor, lo que relajara la tensión muscular y servirá como analgésico local. También pueden aplicarse ciertos tipos de masajes, pero se debe tener precaución de que lo realice alguien que realmente sabe, puesto que de lo contrario podría agravar el cuadro.

Luego, si se trata de una situación un poco más compleja, puede considerarse (con el aval de un profesional) utilizar ciertos fármacos que desinflamen la zona, como los antiinflamatorios no esteroides, o relajantes musculares.

En algunos casos, es posible que el médico recomiende realizar fisioterapia, ejercicios de estiramiento pasivo y activo, hidroterapia o ultrasonido.

Como siempre, lo mejor es intentar prevenir cualquier complicación que nos pueda afectar la calidad de vida; y aquí se recomienda, realizar ejercicio pero haciendo un precalentamiento antes de comenzar y un estiramiento luego del mismo, e intentar corregir la postura general del cuerpo.

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