La tuberculosis pulmonar es una infección bacteriana de los pulmones que,  al ser contagiosa, tiene muchas posibilidades de extenderse a otros órganos del cuerpo. Sus características la hacen especialmente agresiva para los bebés, las personas mayores y los que tienen problemas en su sistema inmunitario.

Conoce-la-tuberculosis-pulmonar

En los inicios de la tuberculosis pulmonar el paciente no acostumbra a presentar síntomas, aunque algunos pueden tener tos, expectoración, dolor torácico, sibilancias y problemas al respirar. Aunque parezca mentira existen estudios científicos que acreditan que esta infección se encuentra en un tercio de la población mundial.  El riesgo de sufrir tuberculosis pulmonar aumenta si se está en contacto con enfermos,  si se tiene desnutrición o si se vive en condiciones poco saludables.

El tratamiento para los afectados de tuberculosis pulmonar no es fácil ya que para combatir la bacteria responsable de esta infección hay que hacer pruebas de laboratorio que identifiquen el mejor medicamento para cada caso en particular. Además, deben tomarse muchas pastillas al cabo del día y de manera estricta para que su efecto sea el adecuado.

Se calcula que un paciente sin otras patologías puede necesitar hasta seis meses de tratamiento como media para superar una tuberculosis pulmonar. Las personas con alteraciones de su  sistema inmunológico, como los que tienen el virus del SIDA, es probable que necesiten mucho más tiempo. Es esencial que,  aunque se experimente una mejora sustancial de la enfermedad, no  se interrumpa el tratamiento antes de hora para evitar posibles recaídas y problemas del aparato respiratorio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *