El hecho de tener piojos es cada vez más frecuente, y un auténtico castigo para la cabeza de los niños y la preocupación de los padres. Se encuentran en el pelo, pero pueden infestar la ropa y artículos que entran en contacto con la cabeza (sombreros, ropa, cuello, cepillos, peines, etc.). Los piojos no pueden sobrevivir más de tres días si se les priva de ingesta de sangre que toman de su huésped humano, y la eclosión de los huevos se produce en el espacio de una semana.

 

Si acudimos a establecimientos y grandes superficies, encontraremos una gran variedad de productos para matar piojos y liendres. Sin embargo, no siempre hay una garantía total de los ingredientes que utilizan, ni cuan peligrosos son para los niños, sobre todo cuando son muy pequeños. Además, algunos suelen sufrir alergias o erupciones por causa de estos productos, que pueden resultar demasiado fuertes para la dermis del cuero cabelludo. Su eficiencia, por otro lado, suele ser discutible en tanto en cuanto los piojos y las liendres vuelven a aparecer cuando dejamos de aplicarlos.

 

Así, echar mano de remedios naturales heredados de antaño pueden resultar en una opción más óptima. Por ejemplo, la infusión de hojas de eucalipto vertida en la cabeza del niño (a temperatura templada o semifría) es una de las alternativas más populares. El vertido debe hacerse una vez que la cabeza ya esté lavada y bien limpia. Se realizan masajes circulares para que el líquido penetre bien en las raíces y el cuero cabelludo, que es donde viven los piojos y donde ponen los huevos (liendres). El enjuague es opcional.
La preparación puede realizarse en casa con un puñado de hojas de eucalipto, o bien puede comprarse ya preparada. Lo dicho aquí puede aplicarse igualmente a las infusiones de romero, igualmente eficaces en la eliminación de los piojos.

 

Se ha dicho siempre que el vinagre de manzana es el mejor tratamiento para evitar que los piojos “se suban” al pelo. Esto se debe a que sus componentes son agresivos para estos seres, tanto como para acabar con ellos y hacer que otros no intenten siquiera acercarse a los niños. Es más eficaz erradicar las liendres, ya que las desprende del cabello sin tener que pasar el peine fino o quitarlas con los dedos.
La aplicación del vinagre de manzana es sencilla: una vez finalizado el baño, se aplica una solución de dos terceras partes de agua caliente o tibia y una de vinagre de manzana. También se puede rociar un poco por encima de la cabeza con el pelo seco. El único “problema” de este remedio es el mal olor que puede llegar a desprender.

 

Por su parte, el tratamiento con mahonesa necesita una aplicación de una o varias cucharadas en el pelo seco sin lavar, asegurándonos de que todo el cuero cabelludo y la raíz del pelo estén tapados por este aderezo. La textura aceitosa y pesada asfixia a los piojos en cuestión de minutos. Para que el efecto sea aún mejor, puedes colocar una gorra de baño y dejar que actúe durante al menos ocho horas. Cuando pase el tiempo, será cuestión de retirar la gorra y lavar el cabello con agua bien caliente, para posteriormente separar el pelo en secciones y repasarlo con el peine fino suavemente. Se deberá repetir el procedimiento entre siete y diez días después de la primera aplicación.

 

Aceites esenciales

La aromaterapia científica ofrece una alternativa natural, eficaz y segura a los productos de síntesis (piretrinas, malatión). Dentro de las propiedades antiinfecciosas de los aceites esenciales, debemos tener en cuenta las acciones parasitífugas y las parasiticidas, que nos servirán como repelentes o para el tratamiento de la infestación, respectivamente. Las familias bioquímicas responsables de estas acciones son los fenoles, los óxidos terpénicos, las cetonas y las lactonas sesquiterpénicas. Pueden actuar de dos formas sobre el sistema nervioso, bien provocando una parálisis de los piojos, o bien destruyendo su sistema respiratorio. En este sentido, destacamos los aceites esenciales de clavo, menta poleo, lavanda, lavandín, orégano de Grecia, y árbol del té.

 

El aceite de oliva también asfixia a los piojos. Bastaría con aplicar unas cuatro cucharadas de este aceite sobre la cabeza y cubrirla con una gorra de ducha, dejándola puesta unas cuatro o cinco horas. Después habría que lavar el cabello de forma habitual, y pasar la liendrera, mechón por mechón, para ir quitando los piojos. Conviene repetir la operación dos o tres veces por semana al menos durante quince días para asegurarnos de que las liendres que había cuando se inició el tratamiento ya han nacido y se han convertido en larvas.

 

Otro de los buenos aceites para combatir los piojos y, de paso, aportarle nutrición al pelo, es el aceite de coco. Este ingrediente tiene propiedades antibióticas y antivirales que previenen de infecciones y hongos para un cabello más saludable. Se aplican unas cuantas gotas de aceite de coco con suaves masajes por todo el cuero cabelludo. En ocasiones se usa como acondicionador, ya que suaviza el pelo y le deja un brillo interesante.

 

Para terminar, conviene recordar algunos consejos que nos harán la vida más fácil:

• El piojo se ve con facilidad, pero la liendre es más difícil de detectar y se pega más al cabello, por lo que cuesta más eliminarla.

• Lavar sábanas, cojines, toallas, ropa, etc. que hayan estado en contacto con la persona infectada por piojos.

• Deshacerse de todos los productos que hayan estado en contacto con el cabello de la persona infectada (peines, cepillos, coleteros, diademas, etc. )

1 comentario

  1. Maria Jesus Fernandez

    21 Febrero, 2017 a 18:17

    ¡Que de soluciones !. Y qué buena idea publicarlas. Esta siendo una plaga….. y ¡que asco , cuando a uno le toca !. Enhorabuena.

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