El cáncer es una enfermedad que padece  gran cantidad de personas en todo el mundo. Esta patología afecta personas de todas las edades y las causas son múltiples de allí lo complejo de su solución.

cancer

Los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de parición del cáncer son: 

-el tabaquismo o estar en entornos donde se fuma

-el exceso de peso

-alto consumo de alcohol

-sedentarismo

-mala alimentación

-exposición a productos tóxicos

 

 

Consejos para prevenir el cáncer:

-Seguir una dieta donde se coma 5 porciones diarias de frutas y hortalizas. Reducir el consumo de carne roja y embutidos así como de comida rápida.

-Bajar de peso si se está excedido

-Consumir alcohol en forma moderada

-Dejar de fumar

-Realizar ejercicio en forma regular

-Reducir la exposición al sol o rayos uv de las camas solares. Siempre se debe usar protector solar cuando estemos en el sol

-Realizar estudios médicos periódicos

-Consumo de suplementos alimentarios

-consumir fibra en la dieta ayuda a combatir el estreñimiento pero también el cáncer

 

 

Los tratamientos actuales extienden la vida de personas enfermas y en muchas logran curarlos totalmente por lo que hay que tener una mirada optimista ante esta enfermedad.

El cáncer no es una enfermedad hereditaria pero si en la familia hubo casos es conveniente realizar chequeos ya que puede haber alguna mayor predisposición genética a padecerlo pero no siempre es así.

Es importante cambiar el estilo de vida ya que este tipo de factores son los más comunes por el cual se desarrolla cáncer. 

La prevención del cáncer es posible pero debemos tratar de llevar una vida ordenada, sin excesos para poder mantenernos saludables.

5 comentarios

  1. Jose Ramon

    23 abril, 2013 a 3:06

    Sólo quisiera añadir y hacer algunas precisiones:

    -EVITAR FÁRMACOS. La mayoría son altamente tóxicos para el organismo, el 80% sólo cubre síntomas, cronifican y provocan más enfermedades. Cada día mueren 200 personas por efectos secundarios en las dosis prescritas. Existen sustitutos naturales más seguros y hasta más eficaces para todo.

    -SÍ AÑADIR SUPLEMENTOS, es una insesatez no suplementar cuando es obvio que la calidad de la comida es pésima, cada día más vaciada de nutrientes y cargada con más aditivos, bella por fuera, desnutrida por dentro. Suplementar pero no de forma ciega, siempre consultando a un nutricionista que prescriba las dosis, y oriente de los productos fiables de mayor calidad en la materia prima. Son sustancia naturales, más seguras y eficaces, que fortalecen el sistema inmunitario en lugar de debilitarlo. Potentes anticancerígenos son la vitamina C y el NAC (N-Acetil-Cisteína).

    -EVITAR PESTICIDAS, FUNGICIDAS, ACARICIDAS, HERBICIDAS, y todo xenobiótico que actúa como disruptor endocrino, mutagénos, moléculas peligrosas que se acumulan y estresan los órganos depuradores como el hígado y riñones.

    EVITAR AGUA FLUORADA Y PASTA DE DIENTES CON FLUORURO DE SODIO. Varios países ya han prohibido la fluoración del agua, realizada con residuos de la industria agroquímica, explosivos y del aluminio. El flúor (residuo que se utiliza y que nos venden) ha sido considerado carcinógeno además de neurotóxico que merma la inteligencia y la motivación de las personas. Nunca se ha demostrado que prevenga la caries, sino todo lo contrario, dientes más frágiles y graves problemas de salud a todos los niveles.

    EVITAR EXPOSICIÓN A CAMPOS ELECTROMÁGNETICOS, ANTENAS, TORRES, WIFI, MÓVILES… no tenerlos cerca del cuerpo. Móviles han sido considerados carcinógenos tipo B. Hay que reducir su uso y tenerlos bien lejos el mayor tiempo posible.

    EVITAR TRANSGÉNICOS. Concentran hasta 3 veces más agrotóxicos que la agricultura con pesticidas convencionales, además de bacterias más resistentes y genes de otras especies forzadas, se perfila como caldo de tumores como ya han demostrado diversos estudios.

    EVITAR EN LO POSIBLE ADITIVOS ALIMENTARIOS, conservantes, acidulantes, consumir más crudos u menos producto industrial procesado. Especialmente peligrosos son el ASPARTAMO (E951) y la SACARINA, que deberían estar fuera del mercado.

    INTENTAR SUSTITUIR LOS LÁCTEOS, vienen cargados de toda clase de sustancias tóxicas y se han revelado innumerables problemas, se han vinculado al cáncer de mama y próstata.

    INFORMARSE SOBRE NUTRICIÓN CELULAR, como funciona nuestro organismo en los niveles celulares, confiar en la potenciación del sistema inmunológico y mejora de todos los sistemas, la calidad de la comida ha descendido en las últimas décadas.

    EVITAR METALES PESADOS. Plomo, mercurio, aluminio, hay plantas que son verdaderos agentes quelantes, depuran el organismo de estos metales: Goldenseal, zarzaparrilla, diente de león, cardo mariano. El cilantro es útil para la eliminación de mercurio.

    EVITAR COSMÉTICOS. Todos contienen residuos de la industria petroquímica, son miles las sutancias que no se han analizado y no hay interés por hacerlo, sumadas actúan como disruptores endocrinos e intoxican el organismo diarimante, muchos de ellos son carcinógenos.

    EVITAR PLÁSTICOS (bisfenol A), RESPIRAR QUÍMICOS HABITUALES DE LA CASA (formaldehído), EL COCHE CUANDO ESTÁ SOLEADO (benceno).

    La suma de todo constituye un auténtico potencial carcinógeno de dimensiones que todavíaa no se ha podido calibrar. Sin duda el factor emocional también se debe tener en cuenta, muy vinculado al estilo de vida.

  2. dania

    23 abril, 2013 a 9:39

    En general muy buena información, aunque en algunos casos un poco equivocada (aunque son temas de gran polémica muchos de ellos y no voy a entrar en ello). Eso sí, no olvides NO REUTILIZAR el aceite en la cocina más de dos veces, a partir de la segunda utilización ya es residuo potencialmente cancerígeno.

  3. Revitalizar Salud

    23 abril, 2013 a 22:28

    Excelente información la que aporta Jose Ramon.
    Muchas gracias.

  4. Aina

    24 abril, 2013 a 18:16

    gracias josé ramon

  5. Jose Ramon

    26 abril, 2013 a 16:48

    Estoy de acuerdo Dania, no se puede entrar en cada tema, porque hay demasiado material ya al respecto y sería muy largo. Sin embargo, ya hay numerosas evidencias que impulsan a tomar medidas urgentes para aplicar el principio de precaución.

    Creo que sobre el calentamiento del aceite que comentas, me olvidé el tema del TEFLÓN (que tiene aplicada su capa de fluroruos cuyo calentamiento ha contaminado durante décadas nuestras comidas con niveles de toxicidad poco recomendables. Creo que el teflón se empezará a prohibir a partir del 2015, al menos en EE.UU., aquí no he mirado pero estoy viendo que han aparecido sartenes con capas cerámicas, aunque me temo que el esmalte lleva plomo, por increíble que parezca, sólo he visto una asociación cerámica en México que está insistiendo para eliminarlo.

    Pero es que aunque fuera una sartén perfecta (acero quirúrgico de calidad que evita esto, o una sartén cerámica sin esmalte que lleve plomo), el propio aceite de calidad media aunque diga virgen extra y que compramos desde mediados de los años 50, ni siquiera es ya el aceite beneficioso que esperamos, pues se somete a calentamientos, la vitamina E perece, y encima le añaden un petroquímico, el HEXANO, porque así se duplica la producción, por lo que del aceite de la dieta mediterránea sólo queda el recuerdo.

    A estos tipos de aceite que tomamos la mayoría se les llama aceites muertos o desvitalizados porque ya apenas tienen propiedades nutritivas, si lo usamos para freír, menos nutrientes quedarán todavía.

    Para beneficiarnos verdaderamente de los nutrientes de un aceite tenemos que escoger los que son prensados en frío y sin aditivos petroquímicos (cuanto más transparente más refinado, menos nutrientes) y procurar tomarlo sin calentarlo, si queremos que nuestro organismo aproveche todas sus propiedades.

    Cualquier fritura altera la estructura molecular de los alimentos hasta tal punto que cuando son ingeridos se genera un fenómeno llamado LEUCOCITOSIS, el propio sistema inmune sobrereacciona porque no reconoce las nuevas moléculas, esto desgasta más y estresa una y otra vez el organismo, para obtener una energía muy pobre. Y esto ocurre con todo alimento procesado o refinado.

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