Cuando hablamos de crisis epilépticas (llamadas también convulsiones o ataques) nos estamos refiriendo a episodios en los que se alteran las funciones cerebrales que causan cambios en la atención y el comportamiento provocados por la anormal excitación de las señales eléctricas en el cerebro.

epilepsia_flickr

En oportunidades, una crisis epiléptica puede ser temporal, en estos casos si es tratada de manera correcta, evitando problemas subyacentes se sabe que la persona no padece epilepsia.

En otras oportunidades, la crisis puede provocar una lesión cerebral o cambios en el tejido cerebral haciendo que el cerebro se agite de manera anormal.

Dentro de las causas más comunes se encuentran:

Ataque cerebrovascular o ataque isquémico transitorio

Enfermedades que tendrán como consecuencia un claro deterioro del cerebro

Demencia o mal de Alzheimer

Infecciones (meningitis, encefalitis)

Insuficiencia hepática

Insuficiencia renal

Tumores y lesiones cerebrales estructurales

Cuando nos referimos a las crisis epilépticas debemos saber que éstas pueden ser convulsivas o no convulsivas, además de locales o generalizadas. Si nos referimos a la crisis epiléptica no convulsiva parcial puede tratarse de una crisis parcial compleja (cuando la persona se desconecta pero no llega a perder de todo la conciencia en todo momento).

Durante las crisis locales no convulsivas simples la persona que la sufre está perfectamente conciente de sus episodios y puede sentir un hormigueo o que se le duermen sus miembros.

Es esencial no confundir estos síntomas con los de otras enfermedades, por eso es muy importante llevar adelante un diagnostico adecuado.

Para realizar un diagnóstico, el paciente debe en primer lugar tener una entrevista con un profesional para ponerle al tanto de sus antecedentes, luego tendrá que indaga acerca de cómo se produjo la crisis y que cambios se provocaron en su conducta.

En una segunda etapa se analizaran los estudios realizados dentro de los cuales se puede incluir electroencefalogramas (que medirá la actividad eléctrica del cerebro para detectar las descargas que sean anormales). Además existen otros estudios que se realizan en ocasiones puntales.

3 comentarios

  1. Freddy

    7 Febrero, 2011 a 20:41

    en si no es un comentario, mas bien una consulta mi hija de 19 años tiene convulsiones desde sus 4 años y medio como consecuencia de sufrimiento fetal, tomaba 60 mg carbamazepina y 10 mg de fenitoina. hace un mes que le han cambiado el medicamento por que las consulsiones le fueron repitiendo con mayor frecuencia y casi todas las noche, ahora toma Valpakine un comprimido de 500 mg en la mañana y otro en la noche ademas toma Kopodex de 500 mg casi en los mismos orarios, pero lamentablemente desde el mes de Diciembre del 2010 todas las noches le de´ convulsiones a mi hija no se a que ya recurrir su conduta ha cambiado total mente, no maneja el lado derecho tanto su mano como su pie al andar tiene un defecto arrastra su piecito, por favor mandenme algun comentario o sugerencia les quedaré muy agradecido y que dios les vendiga.

  2. zeneida

    14 Junio, 2016 a 17:36

    Pues lo mas recomendables seria hacer un analisis de plasma para medir el medicamento ya que por lo general este debe estar entre 10 y 12 si se baja o aumenta este provoca la convulsion, tambien puede deberse a una insufisiencia por sodio, en este tipo de problemas lo mejor es revisar y descartar el origen del mismo, adicional se debe recordar que cada episodio puede ir produciendo daños, recordemos que hay falta de oxigeno en el momento del evento.

  3. zeneida

    14 Junio, 2016 a 17:37

    Tratamiento natural de la epilepsia

    La epilepsia es un trastorno de origen nervioso que se caracteriza por crisis periódicas y recurrentes debidas a una descarga eléctrica desmesurada por parte de las células cerebrales (neuronas). La identificación de la epilepsia, en algunos casos, puede darse en los primeros años de la niñez, mientras que en otros tantos puede demorar más tiempo. En todos los casos se observan manifestaciones clínicas que, hoy en día, son bastante inequívocas.

    Los tratamientos convencionales para tratar la epilepsia suelen ser bastante invasivos, llegando al extremo de extirpar zonas del cerebro que podrían estar generando este trastorno. Un tratamiento natural de la epilepsia, en cambio, se sostiene en métodos poco invasivos y sin efectos secundarios. El tratamiento natural por excelencia para la epilepsia es el de la dieta. Se recomienda eliminar por completo el consumo de sal e incorporar alimentos como las naranjas, las manzanas, las cebollas y la ortiga. Asimismo, pueden intentarse períodos de ayuno breves para desintoxicar el organismo y mantener el sistema nervioso en forma.

    Con plantas medicinales también se puede intentar un efectivo tratamiento natural para la epilepsia. Algunas de las plantas medicinales más utilizadas en la epilepsia son la valeriana, el muérdago, el llantén, la árnica y la ortiga. Los pacientes que padezcan de epilepsia deberían incrementar su consumo de ciertas vitaminas y minerales esenciales (en lo posible a través de la dieta, y sino en forma de suplementos naturales). La vitamina B6, por ejemplo, contribuye al buen funcionamiento del sistema nervioso central, mientras que la vitamina E mejora el sistema inmune. El magnesio es un mineral que ayuda a calmar el sistema nervioso y suaviza los espasmos musculares de las crisis epilépticas. Para los pacientes con epilepsia es muy importante controlar la ingesta de manganeso, dado que se trata de un mineral que suele estar en déficit en epilépticos.

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