El tema Salud para una persona debe ser un tema importante, más que nada para tener en cuenta aquellos elementos que promueven el bienestar y la buena calidad de vida a corto, mediano y largo plazo.

obsesionsalud

Habrá que considerar, por ejemplo, procurarse una buena alimentación, buenos hábitos de higiene, prevención en salud, ejercicio, controles periódicos a diferentes especialistas, según las características personales de cada uno, el sexo y la edad.

Pero lo que no debe hacerse es que todo esto se transforme en un tema obsesivo, que se constituya más en una patología que en un cuidado equilibrado de las buenas condiciones físicas y mentales del individuo.

 

Se transforma en obsesivo cuando en lugar de ser un medio para cuidarse con la intención de vivir una vida equilibrada y agradable, se convierte en un fin en sí mismo y en un tema tan recurrente que tiñe todos los demás aspectos de la vida, de tal forma que termina siendo una enfermedad.

 

La Salud integral es, en definitiva, un equilibrio entre diversos aspectos de la personalidad del individuo, que pasan no sólo por el estado físico, sino también por el estado mental, espiritual y hasta social. Si alguna de estas patas falla el equilibrio se rompe, ya que se trata de un sistema en que sus componentes están interrelacionados y dependen unos de otros y se afectan unos a otros.

 

El obsesivo con estos temas probablemente termine afectando algunos de estos puntos que deben mantenerse en equilibrio y eso generará el efecto contrario del que busca, es decir por obsesionarse con el tema de su salud terminará afectando su salud.

 

Son obsesivos aquellos que en vez de procurarse una buena alimentación prácticamente no comen porque creen que todo les puede hacer mal en algún aspecto o que los puede engordar o aquellos otros que por el contrario creen que si no comen mucho la delgadez afectará su salud, todo lo cual termina con trastornos de alimentación, de diferentes grados de gravedad.

 

También lo son aquellos que, en vez de hacerse controles médicos periódicos, prácticamente viven en los médicos, atiborrándose de remedios para cualquier afección mínima y pasajera, lo que puede llevar a generar efectos secundarios. También lo son los que se lavan las manos permanentemente, cada diez minutos, por miedo a los gérmenes, los que viven en un gimnasio y se matan a ejercicio. En suma, todos aquellos que no logran la medida justa del equilibrio tan preciado en estos temas.

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