El brezo es una planta de tipo arbusto perenne de pequeño tamaño pero con un gran poder curativo, especialmente desinfectante, y que se viene usando desde la antigüedad, cuando ya servía para curar las picaduras de serpiente.

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Pero, ¿en qué otros casos nos podemos beneficiar de la acción del brezo?

Infección de orina

50 gramos de las ramas de flor hervidas en un litro de agua son un muy buen remedio para desinfectar las vías urinarias, así como incrementar la producción de orina. Muy útil para la inflamación de vejiga y para la cistitis, bastará con tomar una taza a diario.

Cálculos renales

En este caso es la propiedad diurética del brezo la que nos echará una mano en caso de cálculos en los riñones. Se puede preparar una tisana de la misma forma ya expuesta antes.

Próstata agrandada

Una vez más, el brezo combate la inflamación de la próstata y obliga a los riñones a “fabricar” más orina para que vayamos al baño más a menudo. Para este trastorno, se necesitan tres tazas al día de la infusión de la planta. Asimismo, esta solución puede ayudar en la reducción de la pared frontal de la vejiga.

Resfriados

Preparando una tisana endulzada con una cucharada de miel de brezo conseguiremos una barrera natural contra la entrada de nuevos virus y además bajaremos la fiebre si sufrimos de ella durante un proceso catarral.

Artritis

La planta del brezo, con altas propiedades desinfectantes, lucha activamente contra casos de artritis, reumatismo y gota. Se puede aplicar de forma externa enrollando en un apósito las flores que se utilizan para preparar la infusión.

Finalmente, debemos señalar las dosis límites de la toma del brezo, que se encuentran en tres infusiones al día por persona adulta, mientras que en el caso de niños su uso está directamente contraindicado.

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