Los bebés concebidos mediante fertilización in vitro (FIV) tienen un mayor riesgo de defectos de nacimiento que los concebidos naturalmente, pero el aumento del riesgo puede provenir de los padres, más que del propio tratamiento, según un estudio.

defectos nacimiento

En el estudio, uno de los más grandes de su tipo hasta la fecha, los investigadores analizaron más de 300.000 nacimientos en Australia y encontraron que el riesgo de defectos de nacimiento es 26% más alto en la FIV que en la concepción natural o sin ayuda, un hallazgo consistente con estudios previos.
Sin embargo, prácticamente todo el aumento del riesgo asociado con la FIV, que consiste en fertilizar los óvulos fuera del cuerpo y la colocación de uno o más embriones en el útero de la madre, podría atribuirse a los perfiles demográficos y de salud y de la madre, incluyendo su edad, índice de masa corporal, el nivel socioeconómico y las condiciones de salud (como diabetes) que pueden haber experimentado antes o durante el embarazo.

La influencia directa de la FIV en el riesgo de defectos de nacimiento parece ser “muy modesta”, según aclaró el investigador principal Michael J. Davies, profesor asociado de obstetricia y ginecología en la Universidad de Adelaida, en Australia.

Es importante aconsejar a las parejas sobre el riesgo de la concepción con tratamiento in vitro, pero, controlando todos los factores, no hay realmente un riesgo mayor para los bebés concebidos con este método.
Sin embargo, no puede decirse que lo mismo sea cierto en todos los tratamientos de infertilidad.

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