Las personas que sufren de depresión después de un accidente cerebrovascular pueden tener un riesgo tres veces mayor de morir tempranamente y cuatro veces mayor de muerte por otro accidente cerebrovascular, que las personas que no han sufrido un accidente cerebrovascular o de depresión, según un estudio nuevo.

Depresion-tras-accidente-cerebrovascular-no-es-una-buena-combinacion

Según dice la autora del estudio, Amytis Towfighi, MD, de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, hasta una de cada tres personas que sufren un accidente cerebrovascular desarrollan depresión. Esto es algo que los miembros de la familia pueden ayudar a detectar y que potencialmente podría salvar a sus seres queridos.
Se han encontrado asociaciones similares con respecto a la depresión y los ataques al corazón, pero se conoce menos sobre la asociación entre la apoplejía, la depresión y la muerte.

En la investigación participaron 10.550 personas entre las edades de 25 y 74 años que fueron seguidos durante 21 años. De estos, 73 sufrieron una apoplejía, pero no desarrollaron depresión, 48 tuvieron un accidente cerebrovascular y depresión, 8.138 no tuvieron un accidente cerebrovascular ni depresión y 2.291 no tuvieron un accidente cerebrovascular pero sí presentaron síntomas de depresión.
Después de tener en cuenta factores tales como la edad, el género, la etnia, educación, nivel de ingresos y el estado civil, el riesgo de morir por cualquier causa fue tres veces mayor en las personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular y tenían depresión en comparación con aquellas que no habían tenido un accidente cerebrovascular y no se encontraban deprimidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *