De manera general, el médico tratante capacitado para poder identificar la presencia o no de la hiperplasia benigna de próstata en un sujeto, es el urólogo, aunque otros médicos especialistas podrían llegar a identificar a dicha enfermedad de acuerdo a los síntomas que pueda presentar el paciente.

El primer examen que realizará el médico tratante (el urólogo) es el conocido tacto rectal, mismo en el cual se trata de identificar el tamaño del agrandamiento de la glándula prostática en el paciente; para ello, el médico deberá tratar de identificar con su dedo las paredes internas del ano, ello con el objetivo de descubrir posibles nódulos y también, el tamaño de la glándula prostática. En el primer caso, el objetivo es tratar de conocer si existe la presencia de cáncer y en el segundo, conocer el tamaño de agrandamiento de la glándula. A todo ello puede seguir un examen de sangre que indicará el nivel de cáncer en el sujeto, en caso de que esta anomalía exista por afección de la hiperplasia benigna de próstata.

prostata

Cirugías para la hiperplasia benigna de próstata

Mediante este tacto rectal, el urólogo llegara a identificar si existe dolor en determinadas regiones que se asocian con la glándula prostática, algo que puede indicar una posible infección de la misma. Si luego de todos los exámenes realizados se confirma la presencia de la hiperplasia benigna de próstata, una cirugía prostática puede ser la solución en la mayoría de los casos, conociéndose de algunos tipos de intervenciones:

  • Una de ellas es conocida como resección transuretral de la próstata, intervención quirúrgica utilizada en la mayoría de los casos.
  • La incisión transuretral, la cual es muy similar a la antes mencionada pero aplicada únicamente a casos en los cuales el tejido prostático que se extirpara no pesará más allá de 30 g. Para este tipo de situaciones, un sólo día de hospitalización es suficiente.
  • Existe la conocida prostatectomia abierta, misma que está dedicada para casos en los cuales la próstata a tratar tiene un tamaño demasiado grande.

Estos son los tres casos más populares que se han podido conocer en el tratamiento quirúrgico para tratar a la hiperplasia benigna de próstata, mismos que no implican una peligrosidad demasiado grande pero que sin embargo, el riesgo existente en la misma (como en cualquier tipo de cirugías) siempre estará presente.

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