Algunas personas van al baño tres veces al día, otras, tres veces a la semana. El ritmo es diferente en función de la “velocidad” de la actividad intestinal de cada persona.Se habla de diarrea -también llamada gastroenteritis- cuando hay un aumento de la frecuencia y de la fluidez de las heces. La gastroenteritis no es una enfermedad en sí misma. Es un signo de que el intestino se desprende de las bacterias, virus, o parásitos que lo han infectado.

49485

Tratamiento

Beber mucho. Incluso si no se tiene sed, o si tenéis miedo de agravar la diarrea, es necesario reemplazar todos los líquidos perdidos para evitar una deshidratación (especialmente en los niños pequeños): agua, caldo de carne, zumo, y preparados farmacéuticos.

Las bebidas energéticas, destinadas a los deportistas, son un buen remedio para combatir la deshidratación, puesto que proporcionan los electrolitos necesarios y el azúcar que el cuerpo puede haber perdido (ayudando a los intestinos a absorber los líquidos).

Comer más ligero: Comer un poco de todo, salvo productos lácteos y con fibras. En todo caso, si tenéis fuertes dolores abdominales o si vomitáis mucho, lo mejor es abstenerse de comer.

Solamente beber y descansar. Según os vayáis encontrando mejor, comenzar a comer progresivamente, eligiendo alimentos fáciles de digerir: sopas ligeras, plátanos maduros, pan tostado. Es preferible hacer seis comidas al día que tres más abundantes.

No beber leche, ni café, ni té, ni alcohol, ni coca-cola, ni agua del grifo. Estimulan los intestinos. Las bebidas con gas no mejoran tampoco la situación, puesto que no contienen electrolitos.

No comer productos lácteos y con fibras. Del igual modo, los alimentos que contienen hidratos de carbono en gran cantidad, como pan, o pasta, se deben evitar, así como las legumbres y la col.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *