En la actualidad, y hasta el día de hoy, no se ha inventado aún ninguna sustancia líquida que sea capaz de sustituir a la sangre humana.

Pueden ser varios los casos en los que un sujeto necesite de una transfusión de sangre: accidentes, enfermedades o bien operaciones son los casos más frecuentes y a los que se ve expuesto todo el mundo.

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Por desgracia, son pocos los países en el mundo que disponen de un sistema organizado, altruista y público para donar sangre, como lo tienen por ejemplo Argentina, Uruguay y España.

Donar sangre es (o debería ser) un acto anónimo y muy generoso, a la vez que noble y solidario. Extrayendo una pequeña parte de ese líquido rojo que hace funcionar nuestro cuerpo, salvamos tres vidas, debido a que la sangre se separa en glóbulos rojos, plaquetas y plasma que irán a parar a un paciente que los necesita de forma urgente.

Un alto porcentaje de la población piensa, erróneamente, que se da “suficiente sangre, porque nadie ha muerto desangrado”. Craso error. ¿Qué pasaría si todos pensásemos de esa forma?

Es cierto que no todo el mundo puede donar, por ejemplo, sujetos de menos de 18 años, por debajo de los 50kg. o que por condiciones de salud no les es posible, pero gran parte de las personas que no realizan ese acto altruista es por excusas fáciles como las siguientes:

· Soy muy miedoso para estos temas (¿lo sería si le tuviesen que inyectar sangre por necesidad?)

· No tengo tiempo (¿de verdad no dispone de 30 min. de tiempo cada tres meses?)

· No es seguro (consulte con cualquier experto y/o donante para ver que esa afirmación es totalmente falsa).

· Será malo para mi cuerpo (todo lo contrario, pues entre otras cosas donar regularmente previene la diabetes)

· Etc.

El proceso de donación lleva muy poco tiempo, es cien por cien seguro y en todo momento se verá atendido por personal muy amable que cuidará de su bienestar.

Al final del proceso, se disfruta de un refrigerio líquido y algo para comer, respirando en todo momento un buen ambiente entre los demás donantes.

¿Aún no te has animado a dar un poco de tu sangre? Si no es así, esperamos que con este pequeño artículo te hayas decidido definitivamente.

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