La eficiencia de una máquina o de un motor se calcula como el porcentaje del aporte de energía que se convierte en trabajo en lugar de calor. El porcentaje de aporte energético al músculo (la energía química de los nutrientes) que se puede convertir en trabajo, incluso en las mejores condiciones, es menor del 25%, y el resto se convierte en calor. La razón de esta baja eficacia es que aproximadamente la mitad de la energía de los nutrientes se pierde durante la formación de adenosín trifosfato (ATP), un nucleotído esencial para la obtención de energía en la célula, y que incluso en este caso solo el 40% o 45% de la energía del propio ATP se puede convertir posteriormente en trabajo.

contraccion-muscular

Sólo se puede conseguir la eficiencia máxima cuando el músculo se contrae a una velocidad moderada. Si el músculo se contrae lentamente o sin ningún movimiento, se liberan pequeñas cantidades de calor de mantenimiento durante la contracción, incluso si se realiza un trabajo pequeño o nulo, reduciendo de esta manera la eficiencia de la conversión a un valor tan pequeño como cero.

Por el contrario, si la contracción es demasiado rápida se utilizan grandes proporciones de la energía para superar la fricción viscosa del interior del propio músculo y esto, también, reduce la eficiencia de la contracción. Habitualmente se desarrolla una eficiencia máxima cuando la velocidad de contracción es de aproximadamente el 30% de la velocidad máxima.

1 comentario

  1. LUIS MIGUEL

    26 Agosto, 2013 a 18:47

    buena sistematización de forma sencilla de lo que ocurre a nivel del comportamiento interno de la contracción múscular; para quienes comenzamos en el tema es muy buena herramienta.

    mi puntuación para el escrito de 1 a 5 es 4

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