Dormir implica ciclos entre dos estados: el sueño de movimientos oculares rápidos (REM) y el sueño de movimientos oculares no rápidos (NREM). Una revisión de todos los estudios con voluntarios normales ha aclarado que el alcohol reduce el tiempo que se tarda en dormir, aumenta el sueño profundo, y reduce el sueño REM.

alcohol y sueno

El sueño se apoya sobre ciclos naturales de la actividad en el cerebro y se compone de dos estados básicos: sueño REM y sueño no REM (NREM). Por lo general, la gente comienza el ciclo de sueño con el sueño NREM seguido de un período muy corto de sueño REM, y luego continúa con más sueño NREM y luego más horas de sueño REM, en ciclos de 90 minutos continuando toda la noche.
Una revisión de todos los estudios científicos conocidos sobre los efectos del consumo de alcohol en el sueño nocturno ha aclarado que el alcohol reduce el tiempo que se tarda en conciliar el sueño, incrementa el sueño profundo, y reduce el sueño REM. Esta revisión consolida por primera vez toda la literatura disponible sobre los efectos inmediatos del alcohol en el sueño de las personas sanas.

Sin duda, parece haberse desarrollado una mitología en torno al impacto del alcohol sobre el sueño, según dijeron los investigadores. Este, por tanto, es un buen momento para revisar la investigación ya que la mitología parece estar floreciendo con más rapidez que la propia investigación. Además, la comprensión del sueño se ha acelerado en los últimos 30 años, lo que ha provocado que algunas de las interpretaciones iniciales deban ser revisadas.

Una hipótesis a partir de estos resultados es que el alcohol actúa como los medicamentos que se usan para la depresión y la ansiedad.

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