Se estima que el 10% de los pacientes asmáticos forma parte de los que se denomina “asma de difícil control”: aquellos enfermos que, a pesar de ser medicados con dosis óptimas de fármacos habituales para el tratamiento de la patología, no responden al tratamiento y no logran controlar la enfermedad. Esta situación provoca que, diariamente, su calidad de vida se vea seriamente afectada.

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Es importante no confundir “asma de difícil control” con un “asma mal tratada”, porque esta última refiere a aquellos pacientes que padecen este cuadro, pero que sólo usan la mediación de rescate y no los corticoides inhalatorios, la mediación más aconsejada para aquellos pacientes con síntomas persistentes.

Lamentablemente el número de asmáticos insuficientemente tratados supera a quienes padecen asma de difícil control.

El cuadro del paciente de asma de difícil control se caracteriza por episodios propios de la enfermedad, que se repiten más de dos veces en el mes, por el empleo de la medicación de rescate (el denominado aerosol) más de dos veces por semana, cuando se despierta más de dos veces al mes, cuando la capacidad de realizar ejercicios físicos se encuentra disminuida y cuando la epirometría (estudio que se realiza al soplar en un tubo para observar la función pulmonar) arroja resultados por debajo de lo normal, a pesar de estar tratado con toda la medicación posible.

Con respecto al tratamiento, este tipo de pacientes actualmente dispone de una droga llamada omalizumag, que es un anticuerpo monoclonal humanizado Antilhue, dirigido contra la inmunoglobulina E.

Algunas de las recomendaciones que podrían ser útiles para quienes sufren este tipo de padecimiento, en primer lugar, es que es necesario que un especialista evalúe correctamente la enfermedad por medio de la espirometría. Por otro lado, es fundamental que la enfermedad sea debidamente tratada, lo cual no sólo significa usar la medicación de rescate, sino también inhalar los corticoides. No obstante, si los síntomas disminuyen con la medicación, de todos modos el paciente deberá controlarse de por vida.

Cabe señalar que el asmático no posee ningún tipo de limitación para desempeñarse en su vida cotidiana. Tampoco se trata de una enfermedad invalidante, pero es importante detectarla a tiempo.

1 comentario

  1. Axel

    6 Marzo, 2014 a 4:18

    Buen tema, quiero saber de la epidimiología en latinoamérica del paciente de difícil control.
    Gracias.

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