La toxina botulínica (Botox), la droga mejor vendida para borrar las arrugas, será utilizada en un estudio realizado en Australia para tratar la fiebre del heno, según comentaron los investigadores después de que se mostró prometedora en la prestación de alivio en los primeros ensayos.

Philip Bardin, un profesor del Centro Médico Monash, anunció que el Botox ya se utilizaba ampliamente en medicina para reducir los espasmos en los músculos luego de una apoplejía y en el tratamiento de la parálisis cerebral.
Sin embargo, alegó que esta es una forma muy nueva para utilizar un medicamento antiguo.

Durante el ensayo clínico, un gel de botox será aplicado en la nariz de los pacientes esperando que aquellos que sufren de fiebre del heno encuentren un alivio a sus estornudos, la picazón en los ojos y la secreción nasal, durante un máximo de tres meses.

Parte de la explicación de por qué esto es posible es que la molécula de Botox ha sido rediseñada para ser capaz de penetrar a través de la piel y también a través de la mucosa de la nariz.
Este es el verdadero desarrollo que ha tenido lugar. Consiguientemente, en un futuro va a ser posible ampliar su uso, más allá de ser sobre todo un producto cosmético, para convertirse posiblemente, en un fármaco todavía más útil.

En el tratamiento de la fiebre del heno, la toxina botulínica afectará los nervios de la nariz y, potencialmente, bloqueará algunos de los químicos liberados por las terminaciones nerviosas que desempeñan un papel importante en los síntomas que causa.

1 comentario

  1. norma-isabel

    11 diciembre, 2013 a 1:31

    Seria fantastico, ya que yo lo padezco.
    Que bueno, pense que su uso era solo cosmetico. Gracias, como siempre.

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