Envejecer es un proceso positivo y fascinante puesto que la vida es un verdadero regalo y la aventura de la existencia carece de límites. En este sentido, también conviene destacar que en la sociedad actual se valora de forma excesiva la juventud en detrimento de la tercera edad. Pero la realidad es que un jubilado todavía tiene poder delante muchos años para gozar de una calidad de vida importante. El envejecimiento está basado en la ley natural puesto que el paso del tiempo afecta de forma inevitable al plano material.

tips-para-disimular-la-cara-de-cansancio

Es decir, el paso del tiempo deja su huella en el ámbito físico no sólo en el ser humano sino en cualquier objeto que a veces se estropea como consecuencia del uso. Pues bien, en el caso del ser humano se produce una contradicción y es que el paso del tiempo no produce el mismo efecto a nivel físico o emocional. ¿Por qué? Sencillamente, porque a nivel anímico, el paso de los años aporta sabiduría, energía, vitalidad, experiencia, felicidad… Por el contrario, a nivel físico, el paso del tiempo produce un efecto diferente. Es habitual que una persona mayor tenga que hacer frente a achaques y a limitaciones físicas que pueden ser de mayor o de menos gravedad.

El cansancio es uno de los síntomas inevitables del envejecimiento puesto que es normal que una persona mayor no tenga la misma energía que una persona joven. Del mismo modo, conforme pasan los años también se pierde flexibilidad y agilidad. Por ello, conocer los propios límites en la tercera edad también es excelente para vivir y ser feliz.

El cansancio también afecta a los demás sentidos, por ejemplo, a la vista. Es decir, leer un libro de cerca durante mucho tiempo puede suponer un gran esfuerzo. La vejez es una etapa de la vida como cualquier otra pese a que también suponga hacer frente a algunos límites.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *