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Un nuevo estudio confirma que el cloro del agua de las piscinas favorece el riesgo de desarrollar un asma. Mayor es el número de piscinas en una región, y mayor es el número de niños con problemas asmáticos.

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El cloro de las piscinas

El cloro que se añade al agua de las piscina juega un papel fundamental en la desinfección. Pero el cloro es un producto particularmente volátil que se encuentra en el aire. De esta forma, en una piscina cubierta, el aire que se respira contiene grandes cantidades de cloro.

La relación entre cloro y asma no es nueva. Según lo indican ciertos estudios, el 25% de los nadadores de competición sufren algún tipo de asma, un porcentaje significativamente superior a la media nacional. Otros estudios muestran que la proporción de niños asmáticos es mayor entre aquellos que suelen acudir a las piscinas cubiertas.

Las piscinas favorecen el asma

No se trata de prohibir a los niños que practiquen la natación en piscinas, sino de pedir a las personas que trabajan en la industria de este tipo de instalaciones que desarrollen otros procedimientos alternativos al cloro, para desinfectar el agua. Pero, sobre todo, que las piscinas cubiertas se ventilen más y mejor para evitar la aparición de la enfermedad.

1 comentario

  1. Paula

    11 mayo, 2017 a 11:40

    Hola buenos días , me puede decir que estudio concreto es el que manifiesta que el cloro de las piscinas no es bueno para el asma????
    Me interesa sobremanera dicho estudio e información

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