Los adolescentes con diabetes tipo 1 podrían necesitar ayuda mientras comienzan a tomar más responsabilidad para monitorear sus niveles de glucosa en sangre y administrarse insulina, según sugiere un estudio.

Investigadores monitorearon a 147 adolescentes diabéticos durante 6 meses. En total, el nivel de conflicto entre los padres y el niño se mantuvieron estables durante este tiempo. Pero, el estudio halló que los adolescentes más jóvenes que habían empezado a tomar más responsabilidad sobre su propio cuidado y que tenían más conflicto con sus padres se tornaron más diligentes en cuanto al monitoreo de sus niveles de glucosa en sangre y tuvieron un incremento en los niveles de hemoglobina A1c – una medida de cuán bien se ha controlado en nivel de glucosa en sangre con el tiempo.

El aumento en los niveles de A1c es lo que típicamente ocurre durante la adolescencia tardía y la adultez temprana, según uno de los autores del estudio. Lo que se tiende a ver cuando se observa información a gran escala es que la A1c tiende a ascender entre las edades de los 12 y 13 años hasta la adultez, y luego comienza a descender en los 20 años.
Esta transición del manejo de la diabetes con los padres a un manejo independiente es una problemática enorme. No sólo es que los adolescentes se enfrentan al estrés típico y la presión de sus pares de la adolescencia, sino que también tienen que lidiar con el aumento de la responsabilidad para controlar su diabetes.

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