El ejercicio intenso se ha relacionado de manera directa con el riesgo de sufrir arritmias cardíacas o incluso fibrosis, según ha podido demostrar un estudio del Hospital Clínic de Barcelona, debido a los cambios estructurales que se podrían producir por el deporte prolongado y continuado de alta intensidad en las aurículas del corazón y el ventrículo derecho. Hay que resaltar el hecho de que los cambios que se producen con el deporte prolongado y continuado son acumulativos, pero también pueden ser reversibles cuando se deja de practicar ejercicio.

uni-potencia

Este estudio se ha realizado durante 18 semanas con ratones que han hecho ejercicio físico intenso durante 4, 8 y 16 semanas y los compararon con ratones sedentarios, viendo que el 42 % de los primeros acababan presentando anomalías en la estructura del corazón, mientras que los sedentarios sólo lo hacían un 6 %. Como esto equivale al ejercicio humano de 10 años, podemos llegar a las evidencias físicas que se demuestran, que pueden dar lugar a arritmias cardíacas, pero sólo en el caso de que el ejercicio sea muy intenso y prolongado con el tiempo, ya que queda claro que el deporte es bueno y también reduce el riesgo de sufrir una muerte repentina, pero en exceso de tiempo e intensidad puede ser contraproducente.

Es importante entonces que los deportistas pasen por revisiones regulares preventivas para poder ver que su corazón es normal y que no se han producido esos daños, además de poder ver el estado de salud de los deportistas, sobre todo si realizan ejercicio de resistencia durante mucho tiempo, y especialmente en niños iniciados en el deporte, como maratones o ciclismo. En el estudio enfatizan personas mayores de 40 años con más de 10 años de ejercicio intenso de al menos una hora diaria.

Queda claro que hacer ejercicio es bueno, incluso para el corazón, sin embargo en exceso puede producir daños estructurales en el corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *