Un análisis de las proteínas contenidas en el líquido cefalorraquídeo puede ayudar a distinguir aquellos pacientes con la enfermedad de Lyme (o borreliosis) de aquellos con el síndrome de fatiga crónica, según un nuevo estudio reporta.
También parece ser que ambas enfermedades, que causan síntomas similares, involucran al sistema nervioso y que las anormalidades proteicas en el sistema nervioso central son causas o efectos de ambas condiciones, según comentó el equipo de investigación de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey.

En el estudio, los investigadores analizaron el fluido espinal de 43 pacientes con síndrome de fatiga crónica, 25 personas que habían sido diagnosticadas y tratadas de la enfermedad de Lyme, pero no se habían recuperado por completo, y 11 personas saludables.
Los investigadores identificaron 738 proteínas presentes únicamente en el fluido espinal de los pacientes con síndrome de fatiga crónica y 692 proteínas halladas tan sólo en los pacientes tratados para la enfermedad de Lyme.

Hasta el momento, no habían existido marcadores biológicos conocidos que distinguieran entre la enfermedad de Lyme y el síndrome de fatiga crónica, ni evidencia fuerte de que el sistema nervioso central estuviera involucrado en ambas condiciones.

Un próximo paso será hallar los mejores marcadores biológicos que ofrecerán resultados de diagnóstico más concluyentes. Además, si una vía proteica es hallada como influencia en cualquiera de las enfermedades, los científicos podrían ayudar a desarrollar tratamientos para cada vía en particular.
Nuevas técnicas que están siendo desarrolladas por el equipo de investigación ayudarán a los investigadores a estudiar más a fondo y obtener más información para estas y otras enfermedades neurológicas.

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