El impétigo es una enfermedad de la piel que cursa con una infección muy contagiosa, por lo que debe extremarse la  higiene para evitar su extensión. Afecta a todo  el  mundo pero los niños hasta 5 años son los que la sufren más habitualmente.

El impétigo se causa por dos bacterias que se alojan en la piel o en la nariz y que causan infección cuando hay una pequeña herida. Se dan casos de personas que son portadoras de una de las bacterias (el Estreptococo) pero no sufren infección.

Los principales factores que aumentan el riesgo de sufrir impétigo son:

  • Ser un niño
  • Estar en contacto con enfermos de impétigo o artículos relacionados con ellos.
  • Poca higiene
  • Calor y humedad ambiental, especialmente en verano
  • Debilidad del sistema inmunológico
  • Problemas cutáneos
  • Tener varicela

Los  síntomas del impétigo  aparecen entre los 4 y 10 días después de haber tenido lugar el contagio. Pueden ser:

  • Granos, llagas o ampollas cubiertos con una costra lisa y seca y que aumentan de tamaño.
  • Prurito
  • Inflamación de los nódulos linfáticos

El tratamiento del impétigo incluye antibióticos para curar la infección y el cuidado de la piel por lavado varias veces al día con agua y jabón. Además se recomienda tomar medidas preventivas para frenar su expansión, como estar en casa hasta que haya pasado un día de tratamiento y no tocar comida en este tiempo, además de extremar la higiene.

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