Muchos de los pacientes afectados por pérdidas de audición severas se han visto abocados durante años a no oir nunca más o a hacerlo con problemas a través de audífonos. La ciencia les ha dado en los últimos tiempos, afortunadamente, una opción que es la más parecida a recuperar una audición ‘normal’: el implante  cloquear.

Un implante cloquear es un transductor que transformas las señales acústicas que reciben los que no pueden oir y las transforma en impulsos eléctricos que estimulan su nervio auditivo, posibilitando de esta manera la audición.

implantecloquear

El funcionamiento de un implante cloquear es el siguiente: a nivel externo cuenta con un micrófono que recoge los sonidos y los  lleva a un procesador que codifica los necesarios para comprender el lenguaje. Un transmisor lleva estos sonidos codificados a un receptor que está instalado en el hueso mastoides del paciente. Éste es el encargado de enviar señales eléctricas a los  electrodos introducidos en el oído interno y que hacen pasar los estímulos nerviosos al cerebro, que los reconoce como sonidos. Los elementos externos e internos están unidos a través de un cable y un imán.

Aunque existen diferentes implantes cloqueares en el  mercado hay que señalar que todos siguen este mismo esquema que acabamos de describir y que sus diferencias más destacables pueden ser el procesador y las pilas que se usan para alimentarlo. La mayoría de ellos son actualmente multicanales en detrimento de los monocanales que existían hace unos  años, con lo que la capacidad de transmitir información sobre las palabras que se resisten es mucho más amplia y concreta.  Esto es especialmente interesante para los sordos postlocutivos.

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