Cada persona pasa la mayor parte del tiempo en el entorno laboral y también en el hogar. Es decir, el ambiente influye en el estado de ánimo de una persona y en su bienestar interior puesto que cualquier persona debe de sentirse cómoda allí donde esté. De hecho, los expertos han explicado cómo el caos y el desorden de objetos en el hogar pueden producir también un caos emocional en determinadas personas que tienen un carácter inseguro. Es decir, puede existir un paralelismo entre el mundo exterior y el mundo interior de cualquier persona.

closet-2

Existen personas que son muy maniáticas del orden y de la limpieza, una obsesión que les impide relajarse. Por tanto, se trata de una obsesión que roza el extremo y deja de ser un hábito saludable. Sin embargo, el orden en su justa medida sí que es bueno para una persona que siente que vive en un espacio en el que hay equilibrio y paz. Además, la belleza del propio hogar también es una fuente de satisfacción puesto que todo aquello que es bello produce sensaciones agradables a la persona.

En este sentido, el confort y la comodidad son esenciales para el bienestar anímico de cualquier persona. Además, una persona tiende a dejar su huella en su propia casa, es decir, tiende a personalizar los espacios, a hacerlos propios. Por este motivo, existe tanta conexión entre el hogar y el bienestar anímico. De hecho, en casa es donde nos sentimos nosotros mismos puesto que es un espacio de intimidad.

Uno de los rasgos del hogar que mayor beneficio emocional produce sobre la persona es la luz natural, es decir, la luz solar. Una casa con grandes ventanales implica la libertad de estar en contacto con el mundo incluso en la propia casa. Así el espacio exterior puede ser un reflejo del orden interior.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *